agosto 03, 2009

Documento del Movimiento Nacional "Aquí Estamos" para los Debates del MLN

Discurso pronunciado por Benito Mirón Lince, en el 4to Aniversario del “MONAE – AQUÍ ESTAMOS”, el 6 de junio de 2009.

Amigas y amigos:
Señoras y señores invitados
Compañeras y compañeros todos


Primero que nada, quiero agradecer la presencia de todos ustedes en este evento, para nosotros muy importante, que marca el cuarto aniversario de nuestra organización “Aquí Estamos”.
De manera muy especial, un reconocimiento a todas y todos aquellos compañeros que vienen desde los diferentes Estados de la República, por el desgaste y esfuerzo que ello significa pero que a la vez nos llena de optimismo y coraje para continuar construyendo nuestros ideales y esperanzas en aras de no ceder en la necesaria necedad de intentar limpiar el camino sobre el cual hoy se conduce a la patria.
Sí, fue hace 4 años, aquí mismo, cuando dijimos “Aquí Estamos”; han pasado muchos días, unos meses y pocos años desde que un grupo de compañeros empezamos a recorrer la República para construir esta nueva organización; nueva como “Aquí Estamos”, pero con muchos años de lucha, experiencias, pesares y sufrimientos de quienes hoy la conforman.
Era un momento especial de nuestra historia reciente aquel junio de 2005, cuando junto con la mayoría de los mexicanos abrigamos la esperanza de caminar por un rumbo distinto al proyecto de los neoliberales, representados en la lucha electoral por el PRI y el PAN.
En ese momento justificamos nuestra existencia como organización empeñándonos en un trabajo a fondo para contribuir al triunfo electoral de nuestro candidato presidencial, hoy Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador. Teníamos que trabajar para ello y también para vigilar que después del triunfo el cambio se hiciera realidad; se hizo lo primero, y lo segundo quedó en el aire; debemos reconocer, todos, desde Andrés Manuel López Obrador, hasta el último participante en éstos hechos, que el pueblo cumplió, que éste pueblo no tiene el gobierno que se merece y que sin embargo no fuimos capaces de hacer valer ese triunfo; nuestro pueblo siempre ha cumplido a lo largo de la historia y en los tiempos recientes, cumplió en 1988, en 1994 y en el 2006, y sin embargo la derecha sigue gobernando. Hoy como ayer la tarea es prepararse para ganar, pero la gran tarea es prepararse para hacer efectivo ese triunfo, haciendo valer todas y cada una de las formas de lucha que el pueblo tenga a bien darse, sin dejar de reconocer que un momento importante lo marcan los procesos electorales, pero que deben ser acompañados por los grandes movimientos sociales como parteaguas históricos que señalen el camino por el que hay que transitar hacia lo nuevo, superando conducciones personalistas que siempre terminan privatizando los movimientos y sus aspiraciones, alejándolos de las decisiones colectivas que terminan por marginar a muchos y verdaderos dirigente populares.
Tenemos que preguntarnos ahora.- ¿Que ha pasado en estos 4 años? y la respuesta la encontramos pronto; un avance acelerado del modelo neoliberal y una notoria y preocupante falta de coordinación y trabajo conjunto sobre un mismo objetivo, de las fuerzas progresistas; separación no solo de la izquierda electoral con la social, sino de ellas entre sí; la derecha tiene capacidad y visión para andar junta, la izquierda hasta ahora no.
Más allá de quienes argumentan que el modelo neoliberal se derrumba y que ya mostró su incapacidad con la actual crisis económica mundial y en México, nosotros estamos convencidos que ningún modelo cae por sí mismo, si no se es capaz, no sólo de construir la nueva alternativa, sino de convencer al pueblo de su necesidad y viabilidad; esa es la tarea que también hoy se tiene.
Sí, creemos que el modelo neoliberal ha fracasado en México, pero no para los de mero arriba; ha fracasado para los más, para los todos; para muestra unos cuantos datos:
194,695 personas, que significa el 0.18% de la población del país, detentan recursos en el mercado accionario por 3 billones 827,748 millones de pesos, lo que representa el 31.5% del PIB Nacional (CNBV); un reducido grupo de mexicanos tiene en el extranjero 322,224 millones de dólares, cantidad 277% superior a las reservas de divisas, que son depósitos bancarios, acciones y propiedades principalmente. Crisis? Para quien? de 2001 a 2008, salieron 43,413.8 mdd.; esta cantidad duplica el programa de inversiones de PEMEX para 2009 que es de 19mmdd. (Banco de México); solo en el primer trimestre de este año, empresarios sacaron del país 5 mil 638 mdd. Y sigue; el Banco de México en el mes de abril anuncia que pondría a disposición de la banca comercial y de desarrollo 4 mmdd.; para que sean ofrecidos a las empresas que requieran divisas para cubrir sus pasivos de corto plazo en moneda extranjera; estos 4mmdd., equivalen a una tercera parte de los vencimientos de deuda externa privada de este año que son de 12 mmdd.
Para seguir con la danza de los millones, tenemos que decir que el espurio Calderón, elevó la deuda pública casi en un billón de pesos en 2 años, y en 8 años de panismo la deuda externa se incrementó en 308 mil millones de pesos. Lo del espurio equivale a 12 veces el endeudamiento de Zedillo en sus primeros 2 años. Al final del 2008, la deuda pública total es de 4 billones 333 mil 123.5 millones de pesos, lo que implica un aumento de 28.7% en 24 meses. Ahora cada uno de los 107 millones de mexicanos debemos $40,289 en lugar de los $32,044 al inicio del actual sexenio. (SHCP)
No, no es desde luego necesario preguntarnos a favor de quienes opera esta devastadora política económica neoliberal, cuando sabemos que en lo que va de las dos administraciones panistas, la desocupación ha aumentado en un 150%; más de 951,000 trabajadores quedaron cesantes solo entre junio de 2008 y marzo de 2009. La población ocupada pasó de 43.9 millones en junio-08 a 42.9 en marzo-09. (INEGI), y para tener claro la realidad de la criminal distribución de la riqueza, en contraste con los de arriba, 9 millones de trabajadores ganan hasta un salario mínimo; 18 millones hasta 2; 28 millones hasta 3 salarios mínimos y únicamente 5 millones de ellos perciben más de 5. Además de ello, entre otras injusticias tenemos la desenfrenada alza en los precios de los alimentos; los granos básicos subieron 63% en el último año, los de hortalizas entre 66 y 157%; los productos pecuarios entre 23 y 37% y más y más y más. Pero eso si, los bancos crecieron a niveles históricos de 38% (ABM) y cobran hasta 113.4% anual a tarjetas de crédito (CONDUSEF) duplicando las tasas de interés. Pero no olvidemos que también en 7 meses del 2008, se perdieron 30 mmdp en las Afores dinero de los trabajadores y las administradoras en cambio, ganaron 8 mil 834 millones en comisiones; las pérdidas fueron por inversiones en bolsa y tendrán un efecto directo en el monto de la pensión al momento de la jubilación. Contra eso es contra lo que tenemos que luchar; contra eso hay que organizarnos, unirnos, coordinarnos, todos, todos los que realmente queremos un cambio, dejando a un lado envidias, desviaciones y mezquindades, pero para ello es necesario también reconocer nuestras debilidades no para descalificarnos, sino para corregirnos, hacernos fuertes y poder cumplir con el papel que a cada uno como individuo y como organización nos toque jugar.
Hoy que tenemos para luchar por el cambio?. Todas las condiciones objetivas que se reflejan cada día más en una criminal desigualdad e injusticia social, así como una desmedida concentración de riqueza, supeditando el bienestar de la gente en beneficio del dinero, del lucro, del despilfarro y del gozo de unos cuantos. Por otro lado, en cuanto a las condiciones subjetivas que nos permitan construir el sujeto social capaz de impulsar la transformación que el país requiere, considero que las herramientas no son tan claras; tenemos una izquierda electoral (que habría que preguntarse primero si es izquierda) dividida, indecisa, que privilegia la lucha por los espacios, por los pequeños feudos y más interesada en jugar dentro de las reglas del sistema con el fin principal de conservar sus canonjías e intereses grupales por sobre el relacionamiento y apertura de espacios para su integración con el movimiento social y la lucha por la construcción de una nueva opción para éste México, que no merece lo que hoy está padeciendo; una izquierda electoral que no alcanza, porque tal vez no sea ese su propósito, a distinguirse de manera clara del centro y ni siquiera de la derecha, que termina por dejar al pueblo sin una visión clara de que se trata de votar por proyectos distintos para la Nación, pero además despistada, institucional, que no sabe moverse más que dentro del marco del orden establecido y sin aspiraciones de transformación del sistema y mucho menos revolucionaria, autista, sin reparar, en que el marco institucional, no da para una transformación profunda, revolucionaria, que es lo que se requiere si hablamos de construir un nuevo proyecto de Nación. Pretender lo contrario, es como jugar en cancha ajena, jugar de visitante y querer el apoyo del público. Se tiene que entender cómo se construyen las verdaderas transformaciones de la patria y tener siempre presente 1810-1858-67-1910 y los nombres de los hombres, que ahí y en esas y otras fechas y lugares estuvieron, para ser una generación de mexicanos, seria, luchadora y congruente y no un remedo o caricatura que no merezca ni siquiera un párrafo en un viejo y maltratado libro mal escrito de nuestra historia.
Tenemos también un movimiento urbano, social, campesino y sindical, anémico, anoréxico, que arrastra igualmente algunos de los males que antes mencionamos, un movimiento que quiere pero no puede, que no logra los niveles de claridad y organización que la lucha requiere, a veces por incapacidad, a veces por intereses; débil, sectorizado y que no logra superar los márgenes de la lucha reivindicativa que consume prácticamente todos sus esfuerzos y acostumbrado a permanentes derrotas y mesas de negociación, con mínimos márgenes de beneficio pero con máximos beneficios para la continuidad del modelo económico que queremos combatir.
Es importante dejar claro que lo antes mencionado no es obstáculo para reconocer los importantes y grandes esfuerzos de destacados dirigentes (algunos aquí presentes) y movimientos, por darle una auténtica conducción al esfuerzo por la transformación de la patria, pero en general, no se aterriza en una verdadera coordinación y línea de acción hacia un objetivo común; hasta hoy, el discurso no empata con la realidad, hay que apretar el paso, partiendo de lo que somos, de lo que tenemos, pero con todo el esfuerzo para superarnos y fortalecernos, para eso, para contribuir a ello, “Aquí Estamos”.
En razón de todo lo anterior, consideramos, que como organización, tenemos dos tareas fundamentales que hacer: Una interna y otra hacia afuera, con las organizaciones fraternas y con nuestros aliados. En el primer caso tenemos que ser autocríticos y reflexionar de manera profunda sobre lo que no hemos hecho; estoy convencido que todos podemos dar más, que es necesario trabajar mucho más por fortalecer nuestras instancias regionales, para darle un mayor peso a nivel nacional a nuestra organización; que es muy importante trabajar por la descentralización en la toma de decisiones de la Dirección Nacional, en base al trabajo y fortalecimiento de las instancias estatales, y que nuestros dirigentes de las entidades federativas, procuren enlazar sus luchas entre sí y relacionarlas con lo nacional también; el sostenimiento de un equipo por parte de la Dirección Nacional, que procure de manera permanente mantenerse en contacto con todos los compañeros de los estados y sostener una comunicación oportuna y eficaz que nos permita manejar una línea y un esfuerzo común; tanto nuestros compañeros y compañeras de la Dirección Nacional como de las regionales, debemos aplicarnos mejor en los asuntos del “Aquí Estamos” desde cada lugar donde exista nuestra organización; ver los éxitos y fracasos de la organización como nuestros y los nuestros como de la organización, en conclusión, cerrar filas y sentirnos todos uno mismo.
Hacia afuera tenemos que mostrarnos fuertes, ser fuertes, fraternos y decididos a unirnos al esfuerzo de los demás, de los que buscan los mismos objetivos que nosotros; tenemos que respetar las formas de lucha que cada movimiento elija y no solo ello, sino contribuir a su fortalecimiento mediante el esfuerzo que hagamos en el espacio que a cada uno de nosotros nos toque desempeñar.
Es un hecho, que el país se descompone cada vez más, con el modelo económico y el gobierno que hoy padecemos; que el pueblo de México está acumulando una enorme energía que pronto puede aflorar de muy diversas formas y que llegado el momento requerirá una adecuada conducción que evite el caos y sobre todo que pueda resultar inútil; por ello la necesidad de la unidad, la organización y la coordinación entre las fuerzas progresistas del país.
Los próximos 4 años, pueden marcar una etapa decisiva en el destino de la patria; o las fuerzas de la izquierda cambian el rumbo hacia un nuevo horizonte o la derecha contra viento y marea, a sangre y fuego, consolida su proyecto y México se reafirma como el gran lunar en Latinoamérica y cabeza de los intereses imperialistas, contrariando el gran esfuerzo transformador que hoy invade Latinoamérica.
El “Aquí Estamos” debe trabajar arduamente para, con modestia, con humildad pero con mucha decisión, coraje y en la medida de nuestras posibilidades, contribuir a fortalecer todas las formas de lucha y a todos los movimientos y dirigentes que se esfuerzan por los mismos objetivos, sin pretensiones de protagonismos o disputas por causas menores. Tenemos que estar en y apoyar la lucha electoral, impulsando a los mejores cuadros, sean de la organización que sean y a la vez vigilar junto con todos, el cumplimiento de los principios que le den justificación a esta forma de lucha. Quiérase o no, la coyuntura electoral se ha convertido en un momento importante de movilización del pueblo y el 2012 puede ser otra oportunidad para el avance de la izquierda, si somos capaces de contribuir, no solo al triunfo en las urnas, sino de construir el sujeto social que sea capaz de estar por encima de posiciones personales y de hacer valer el triunfo; estamos en la obligación de ganar, pero también de saber defender e imponer lo ganado. En este escenario, consideramos que cada quien tiene un papel que desempeñar y es fundamental el que le toca al movimiento social, obrero y campesino, que debe ser la base, para impulsar también esas otras acciones que en países como Bolivia, Venezuela, Ecuador, el Salvador, por citar solo algunos, han demostrado no solo su efectividad, sino que el esfuerzo electoral, no tiene futuro si no logra enlazarse y hacer partícipes a estos movimientos. Ahí la importancia estratégica de unir todas las formas de lucha y nuestra convicción de que la movilización de las mayorías, no solo en las urnas sino también en las brechas, los caminos y las calles, haría innecesaria la violencia revolucionaria, e inútil e inviable la perversa y criminal violencia del estado.
Por esas razones y otras más, es que “Aquí Estamos”, seguirá haciendo el llamado a todas las fuerzas, organizaciones y personas progresistas del país, como integrante del Diálogo Nacional y del Movimiento de Liberación Nacional, a impulsar la gran movilización de la toma de la ciudad de México el próximo 4 de diciembre, así como a instalar una mesa nacional, que tenga como primer objetivo, reunirse a discutir juntos el quehacer colectivo en estos tiempos de relevancia para la patria; espacio que permita, además de impulsar los liderazgos actuales de manera conjunta y coordinada, sentar la bases para la construcción de ese liderazgo colectivo que tanta falta nos hace

No me gaste las palabras
Ni cambie el significado
Mire que lo que quiero
Lo tengo bastante claro

Ya no somos inocentes
Ni en la mala ni en la buena
Cada cual en su faena
Porque en esto no hay suplentes

julio 31, 2009

Las posiciones del PCM-ML y del FSSP (Zac.) en la segunda jornada de análisis y debate interno del MLN

El martes 21 de julio, en la segunda jornada de análisis y debate interno del Movimiento de Liberación Nacional, plantearon sus ideas los compañeros del Partido Comunista de México, Marxista Leninista, y del Frente Popular por la Soberanía Popular de Zacatecas.

Los compañeros de la Vocería del PCM-ML consideraron que se requiere una nueva revolución en México, y que tiene que ser socialista, pues así lo determina la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. También, que la única forma de destruir al Estado burgués es a través de la violencia revolucionaria de las masas: la lucha armada del pueblo, por medio de la insurrección general de obreros y campesinos pobres, la instauración de la Dictadura del Proletariado y la construcción del socialismo y el comunismo científicos. Sin embargo, la insurrección armada de masas no es una herramienta de coyuntura, sino una etapa culminante de la lucha revolucionaria, y en el camino hacia esa culminación, no se trata de escoger, por ejemplo, entre la lucha electoral y parlamentaria, la movilización de masas, o la huelga política general, sino que todos ellos son peldaños que pueden y deben ser utilizados para acercar el momento de la insurrección armada revolucionaria de las masas.
Lo fundamental en el periodo actual, estima el PCM-ML, es consolidar el complejo proceso de Frente Único que ya despunta en el país, y esto sólo se puede lograr ampliando las miras y la perspectiva del movimiento de masas en su conjunto, desarrollando a cabalidad las tareas y acuerdos como organizaciones y como militantes del amplio proceso unitario, que nos damos, desde el Diálogo Nacional y las tareas emanadas en su 7ª edición, el Movimiento de Liberación Nacional, los procesos locales de frente único como la APPO, la APPMich, y otras, hacia las movilizaciones del 1º de septiembre y el 4 de diciembre.
Por lo dicho, el reto hoy es articular de manera dialéctica la lucha parlamentaria y electoral en todos sus niveles, la movilización de las masas populares y la violencia revolucionaria en la pelea de masas, en los procesos insurreccionales, hacia la toma del Poder y en el ejercicio del Gobierno. La salida democrático popular a la actual situación de crisis, a su juicio, implica la caída del actual gobierno y la supresión de las actuales instituciones republicanas, el establecimiento de un Gobierno Provisional Revolucionario, con el nombre que se quiera y pueda poner: “junta de salvación nacional”, “frente patriótico”, etc., pero que se sostenga desde las calles, con la fuerza de las masas, con cuyo respaldo, el Gobierno Provisional Revolucionario, convoque a una Asamblea Nacional Constituyente Democrática, Proletaria y Popular, que discuta redacte una nueva Constitución, emanada de las necesidades de las amplias masas insurrectas.
El método de lucha que decidamos emplear, combinar o complementar, legal o ilegal, violento o pacifico debe tener un sustento de masas movilizadas, una dirección colectiva y una capacidad orgánica probada en la confrontación y la política de clase. La fuerza material que logremos desplegar será el fiel de la balanza. Lo inmediato es concentrarnos en la organización consciente de la fuerza material para la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. Para esto requerimos del Frente Único de todos los explotados y oprimidos en contra del capital y los fascistas, golpear a la oligarquía financiera para despojar a toda la burguesía.
La exposición de los compañeros del PCM-ML suscitó un vivo y por momentos acalorado debate, que fue de gran utilidad para precisar conceptos, en el camino hacia la construcción de la concepción colectiva del MLN, respecto de la agenda de mediano plazo.

En su turno, los compañeros del FSSP, representados por el compañero José Santos Cervantes, de la Coordinación General de ese colectivo, transmitieron sus experiencias en la construcción y funcionamiento de un frente que es sumamente amplio, plural y altamente unitario, además de que ha librado numerosas batallas en defensa de los intereses populares en la entidad, muchas de ellas, victoriosas.
Su exposición, sustentada en los documentos fundamentales del FSSP, destacó el ascenso revolucionario que se da hoy en América Latina, cuyo instrumento ha sido sobre todo la movilización popular fuera de lo tradicional, al margen de los partidos políticos electoreros y en lucha contra las clases dominantes. Movimientos que rebasan las demandas puramente economicistas y que aspiran a llevar hasta las últimas consecuencias la revolución por la segunda y definitiva independencia de sus pueblos, modalidad que, estiman, es del todo válida para México.
Pusieron énfasis en el tema de los objetivos de la lucha, que deben ser no sólo en defensa de los intereses inmediatos y concretos de las organizaciones populares y obreras, sino que deben destacar la lucha política por la toma del poder, que se le debe arrebatar a la burguesía imperialista que ahora lo detenta. Consideraron que la lucha debe ser unitaria, de la clase trabajadora en su concepción amplia y de todos los sectores populares agraviados por el imperialismo. Plantearon que todas las formas de lucha son válidas, y que a su juicio no ha llegado el momento en el que ya resulte urgente precisar una concreta, como prioritaria, porque por ahora lo más importantes sigue siendo la acumulación de fuerza, en cantidad y calidad, o sea la construcción de un gran frente político y social único.
Declararon que el actual sistema de partidos es nefasto y que, a su juicio, ninguno de los partidos que participan en los procesos electorales ofrece posibilidad alguna para la defensa de los intereses populares, sino que se trata de instrumentos de carácter puramente oportunista.
Destacaron como parte de lo más valioso de sus experiencias, el hecho de que en su seno se expresa la más amplia fraternidad en el trato; el pleno respeto a la autonomía de cada organización; la discusión colectiva de los problemas, de las ideas y de las actividades, y un elevado nivel de responsabilidad en el cumplimiento de las responsabilidades que cada quien asume.
La exposición de los compañeros del FSSP dio pie a preguntas, comentarios y reflexiones de los demás asistentes a la sesión de trabajo, que de nueva cuenta resultó exitosa.

El debate interno del MLN apunta hacia el pleno alcance de los ambiciosos objetivos que le planteó su pasado Consejo Nacional.

julio 22, 2009

Documento aportado por el Frente Social por la Soberanía Popular de Zacatecas

ESCENARIO INTERNACIONAL
En el siglo pasado a raíz de diversos acontecimientos, entre ellos, a la irrupción de la revolución científico-técnica, en los años setenta y a finales del siglo con la desaparición del campo socialista, los Estados Unidos emergieron como la única y más poderosa potencia económica y militar que haya existido en la historia.
Este poderío imperial le permitió a través de diversos mecanismos imponer un comercio internacional todavía más desigual y desventajoso para los países pobres como el nuestro; un premeditado endeudamiento externo inmoral e injusto, con lo que las economías subdesarrolladas terminaron endeudadas y en crisis. Estados Unidos, entonces asumió el papel de salvavidas y utilizando sus instrumentos financieros como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), comenzó a prestar para poder pagarle, a condición de que se establecieran medidas de política económica y social de carácter neoliberal. Es decir, eliminando cualquier restricción a la entrada de sus mercancías o a la inversión de sus capitales.
Esta modalidad adoptada por el capitalismo en el mundo en el último cuarto de siglo –la globalización neoliberal- no es un acto de creatividad ni una muestra de audacia, sino que constituye la forma que corresponde a un capitalismo senil en crisis, tiempo en que todas las contradicciones del sistema se agudizan y auguran su final cercano. Es una etapa en la que el imperialismo se exacerba, se torna más voraz e insaciable; más contaminante y destructor de la Naturaleza y de sus recursos, más devastador de la Vida en todas sus formas; más agresivo contra los Pueblos todos, del mundo, véanse los casos de Afganistán, Irak, Palestina, Líbano, y los amagos a Irán, Corea, Siria, Venezuela, Cuba… El imperialismo se vuelve amenazador para la Civilización, más que nunca, para los frutos de la Cultura Universal y de las Culturas particulares de los pueblos; más peligroso para la Humanidad toda.
Todas las contradicciones que ha generado el sistema capitalista mundial se dan en esta etapa de una manera más aguda que antes: la contradicción entre las potencias imperialistas y los pueblos que luchan por su liberación; la que se da entre el imperialismo y la clase trabajadora de los países imperialistas, y la interimperialista, entre sus distintos focos de poder, hoy sobre todo Estados Unidos y la Unión Europea, que se disputan el dominio del mundo. El imperialismo toma hoy el carácter de enemigo fundamental de la clase trabajadora y los pueblos del mundo, con mayor nitidez que nunca.
No obstante, las fuerzas más regresivas del imperialismo y sus lacayos, retoman rasgos de la época del fascismo en muchos lugares del planeta; ejercen el terrorismo de Estado; suprimen libertades y derechos democráticos, individuales y colectivos, fruto de largas luchas históricas; acentúan conductas de feroz anticomunismo; inhabilitan organizaciones de lucha, comunistas y progresistas; criminalizan las luchas y a los luchadores populares; califican de “terroristas” a los emancipadores y revolucionarios y a gobiernos de países que asumen posturas dignas y antiimperialistas; promueven la xenofobia y el racismo.
La lucha de clases tiende a agudizarse en el escenario del mundo cada vez más. Se incrementa y crece en su importancia la batalla de las ideas. Crece asimismo la movilización de los pueblos del mundo contra el neoliberalismo, en su calidad de expresión actual del imperialismo; también la lucha contra las guerras que desatan el imperialismo y el sionismo, y la lucha en defensa de las libertades y los derechos individuales y sociales.

AMÉRICA LATINA
En América Latina, es particularmente notable la tendencia ascendente de la lucha por la Segunda y Definitiva Independencia de nuestros pueblos, en nuestros días.
Históricamente el imperialismo norteamericano ha visto a América Latina y el Caribe como zona de exclusivo dominio. Sin embargo, hace cinco lustros, como parte de la globalización neoliberal, lanzó una nueva ofensiva para acrecentar su hegemonía. Lo hizo con el fin de fortalecer su posición en la lucha interimperialista en la arena mundial; también persiguió por ese medio nutrir su economía en crisis, a costa de la sobreexplotación y el saqueo de las nuestras; quiso asegurarse el abasto de energéticos –petróleo, gas, uranio-, y fortalecer su política belicista.
En nuestros días, sin embargo, la clase obrera y sus aliados en la lucha contra el imperialismo en América Latina y el Caribe experimentan una importante fase de ascenso. Luego del triunfo y la consolidación de la Revolución Cubana, la que más ha logrado avanzar hacia su independencia es la Revolución Bolivariana de Venezuela, que está viva y vigente. Es un proceso que se ha ido radicalizando a un ritmo vertiginoso, acentuando cada vez más su carácter antimperialista, y que hoy en día ya explora el camino hacia su reorientación al socialismo y empieza a dar pasos concretos en esa vía.
El proceso revolucionario en Bolivia, tercero en orden cronológico, de los procesos revolucionarios profundos que están en marcha en América Latina, ha avanzado vigorosamente desde el ascenso a la Presidencia, de Evo Morales. Este país andino ahora integra, junto con Venezuela, un dúo de naciones opuestas al imperialismo con firmeza y dispuestas a enfrentar sus designios sin concesiones.
Además de los procesos revolucionarios antiimperialistas profundos ya señalados, hay otros cambios de menor profundidad pero importantes, en América Latina, como los que se dan en Brasil, Argentina, Uruguay y Nicaragua, y el muy reciente en Ecuador. Gobiernos como el de Lula, Kirtchner, Tabaré y casi seguro el de Daniel Ortega, actúan en una lógica distinta de los de Venezuela y Bolivia, y desde luego, del de Cuba, porque su naturaleza es distinta y sus condiciones también lo son. Es verdad que no se enfrentan al imperialismo en su esencia, en su base económica; no nacionalizan sus recursos y, en muchos casos, ni siquiera frenan la penetración creciente del capital extranjero, sino que la toleran. Más todavía, algunos de ellos tampoco defienden, o no lo hacen con la firmeza necesaria, los derechos de los trabajadores y las masas populares frente al Poder económico imperialista, sino que continúan aplicando las políticas neoliberales. Sin embargo, no son lo mismo que otros gobiernos, como el de Uribe, en Colombia, ni los del PAN en México. Son gobiernos que tienen una política exterior independiente, que por lo menos en ese ámbito no se pliegan a los dictados de Washington y que interactúan de manera muy positiva con otros países del mundo al margen y aun en contra de los intereses yanquis, sea China, propiciando la diversificación de sus mercados; sean India y Sudáfrica, promoviendo un bloque que enfrente a Estados Unidos y la Unión Europea en la OMC, o sea Venezuela Bolivariana, propiciando su integración en el MERCOSUR y dando paso a una interacción económica con alto significado político de independencia frente al poderoso. Pero, sobre todo, lo que tiene mayor importancia y un sentido muy positivo de la política internacional de estos gobiernos, es su posición amistosa con respecto a Cuba, su negativa a sumarse al bloqueo criminal y su tendencia a exigir el cese del mismo en los foros internacionales. Todo esto tiene repercusiones significativas tanto en el escenario latinoamericano como en la arena mundial.
Debemos destacar que en el ascenso revolucionario de nuestros días en América Latina ha habido un instrumento cuyo uso se ha generalizado: la movilización popular, fuera de los cánones tradicionales, independientes de los partidos políticos electoreros tradicionales, del gobierno y de las clases dominantes. Movimientos que rebasan las demandas puramente economicistas, sino que se han planteado llevar hasta las últimas consecuencias la revolución por la segunda y definitiva independencia de sus pueblos.

ESCENARIO NACIONAL
Así desde hace más de dos décadas y en casi todo el mundo se impuso la propaganda neoliberal y con la complicidad de los gobiernos como los que hemos padecido en México desde 1982, se dio marcha atrás a los avances alcanzados, hasta entonces.
En nuestra nación en materia de desarrollo económico y social, se han ido revirtiendo. Ahora nuestro país es más dependiente y menos soberano que hace 25 años. Se han privatizado las empresas más grandes y rentables: Teléfonos de México, los bancos, los ferrocarriles, las empresas mineras, forestales y pesqueras, la siderurgia, las fábricas de automóviles y carros de ferrocarril que estaban en manos del Estado. También se han rematado los puertos y aeropuertos, la comunicación satelital, y la petroquímica, las aseguradoras, el servicio de aduanas y últimamente el régimen de pensiones y jubilaciones del ISSSTE. También se privatizó la tierra y se eliminaron todos los subsidios que antes se les otorgaban a los campesinos pobres y se firmó en 1994 el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con los Estados Unidos y Canadá, con lo que el destino nacional quedó uncido a los intereses imperiales.
Pero esto no les basta, ahora el FMI y el BM, exigen la entrega total de PEMEX y de la industria eléctrica, lo que los gobiernos neoliberales llaman “reformas estructurales”.
A los trabajadores mexicanos también se nos ha obligado a dar marcha atrás a nuestras conquistas. Los salarios han perdido más del 75 % de su poder adquisitivo en los últimos 24 años, la Ley Federal del Trabajo se viola sistemática e impunemente, teniendo como ejemplo de esto, el despido de miles de trabajadores en empresas públicas y privadas, la eliminación de miles de plazas por parte del gobierno federal supliéndolas por contratos temporales, se mutilan contratos colectivos, incluso por la fuerza. Los empleos y plazas de nueva creación se establecen en condiciones precarias y sin prestaciones ni reconocimiento de derechos laborales. Los fondos de pensiones se han privatizado a través de las llamadas afores. Los precios del gas doméstico, de las gasolinas, de la electricidad que han venido aumentando mensualmente, sufrirán otro más a partir de enero de 2008, y los precios de otros productos de primera necesidad también siguen aumentando, así como el transporte y otros servicios básicos.
Pero tampoco esto les basta al FMI, al BM y al gobierno federal, pues pretenden eliminar totalmente el sistema de pensiones, y la seguridad social, representada por instituciones beneméritas como el IMSS y el ISSSTE. También quieren agregar el IVA a alimentos y medicinas, y como si esto fuera poco también pretenden legalizar las violaciones a la Ley Federal del Trabajo, reformándola porque el gobierno y los patrones consideran que esa ley nos otorga muchos privilegios y que deben ser eliminados, para que los patrones puedan contratar trabajadores de acuerdo a sus condiciones y despedirlos cuando se les dé la gana, todo esto también como parte de las llamadas “reformas estructurales”.
Y para colmo de todo esto, el gobierno federal en su afán de defender los intereses patronales, está aplicando una política torpe de intromisión e injerencia en la vida interna de las organizaciones sindicales, promoviendo la división y desarticulación, a través de grupos mercenarios o sicarios del sindicalismo, que queriendo cobijarse con la bandera de la democracia sólo han logrado el debilitamiento de sindicatos otrora fuertes, vulnerando y menoscabando el magno de los derechos constitucionales contractuales como es el de coaligarnos, como está sucediendo en el gremio minero.
El saldo de estos 5 lustros de política neoliberal es sumamente negativo para la nación, para la clase trabajadora y el pueblo mexicano en su conjunto, y no hay perspectiva de que en lo inmediato mejore nuestra situación porque la aplicación del proyecto neoliberal en materia económica y social, también tiene su vertiente política. Las distintas reformas electorales llevadas a cabo en más veinte años de neoliberalismo, se realizaron bajo la batuta de la oligarquía nacional y extranjera con el objetivo de establecer un sistema de partidos que garantizara la permanencia del proyecto neoliberal sin importar que los partidos se alternaran en el poder, como ya sucedió en el año 2000 y en el 2006. Porque sin el actual sistema de partidos sería imposible el funcionamiento de la democracia burguesa, y la clase dominante se vería en la necesidad de apoyarse abiertamente en los órganos de violencia: ejército, cárceles, policía, imponer estados de sitio, etc. para poder aplicar su proyecto.
Por eso, toda oposición eficaz al neoliberalismo ha sido borrada del escenario electoral. Las campañas electorales son costosas y sin contenido programático, el financiamiento privado ha dejado fuera de la competencia –en la práctica- a los representantes de la clase trabajadora y ha permitido la intromisión de recursos ilícitos provenientes del narcotráfico y del extranjero. Este sistema de partidos al servicio de una sola clase social, la burguesía, ha generado el mayor de los oportunismos. La eliminación de la lucha ideológica en el ámbito electoral, y su sustitución por la mercadotecnia, permite a los individuos cambiar de partido sin ninguna dificultad y sin ningún rubor. Todo esto no favorece a la clase trabajadora y la condena a seguir padeciendo las nefastas políticas neoliberales.
Con el escandaloso fraude del 2 de julio de 2006 se puso a vista de todos, el alto nivel de descomposición que existe en el aparato político de las clases dominantes de nuestro país. Se cierne sobre la república la sombra fascista de un presidente impuesto por la vía del fraude desde las altas esferas del poder y del capital.

ESCENARIO LOCAL
A todos estos problemas nacionales hay que agregar la ineficacia y las torpezas de los gobiernos estatales que en su soberbia no se diferencian del gobierno federal, tampoco hay mucha diferencia si provienen de uno o de otro partido.
Por el contrario los problemas se agravan para los trabajadores dependiendo del grado de desarrollo económico de cada entidad. Es el caso de Zacatecas en que la producción más importante es la que se da en el sector primario: agropecuario en su mayor parte atrasado y rudimentario; y, minero éste último fundamentalmente en manos de grupos oligárquicos nacionales o transnacionales y con un incipiente desarrollo industrial. La empresa industrial más grande e importante como la cervecera, propiedad de grandes capitalistas privados nacionales y extranjeros no reinvierte sus ganancias, explota la mano de obra barata, pisoteando sus derechos laborales, y la riqueza hidráulica, dejando ínfimos beneficios al desarrollo de nuestro estado. Este escaso desarrollo de las fuerzas productivas y la descapitalización ancestral, son la causa de la expulsión permanente y cada vez mayor de mano de obra a Estados Unidos y a otras entidades.
Nuestro estado forma parte de las entidades del país con mayor atraso en su desarrollo social. Oficialmente se ha reconocido que 30 mil familias zacatecanas sobreviven con un ingreso total de 1,300 pesos mensuales –unos 40 pesos diarios-, y también, que han emigrado principalmente a Estados Unidos cerca de millón y medio de zacatecanos lo que equivale a la mitad de la población nacida en nuestro estado, para buscar el sustento personal o familiar que aquí no encuentran.
La emigración ya se da como un fenómeno normal en la ciudad y el campo, entre personas con preparación y sin preparación académica. No obstante todas las secuelas negativas en lo familiar y social que esto conlleva y que en nada compensan las remesas, por muy significativas que sean.
En lo político, a pesar de que desde hace nueve años, se dio el cambio de partido en el gobierno del estado, esto no se ha reflejado en un algún beneficio sustancial para el pueblo y la clase trabajadora, tampoco ha cambiado ni un ápice la estructura económica de la entidad, el cambio más importante es el que se ha dado en las condiciones de vida de los nuevos gobernantes, estos sí la han mejorado notablemente.

EL PRINCIPIO DE LA LUCHA DE CLASES
En un país como el nuestro en el que después del proceso constructivo de la Revolución Mexicana, a partir de 1982 se pasó a una etapa de plena sumisión y entrega de los intereses nacionales a la potencia imperialista más grande de la historia, la lucha social tiene dos formas bien definidas: la lucha de la clase trabajadora contra la clase capitalista, y la lucha de la nación contra la intervención en su vida interior de los monopolios norteamericanos. Esta doble lucha no encierra contradicción ninguna ni se libra exclusivamente en el seno de México. Es característica de todos los países que se hallan en el mismo periodo de evolución económica y política que el nuestro.
La lucha entre la clase trabajadora y la clase capitalista, es decir, la lucha de clases, presenta múltiples e interesantes aspectos, asimismo, la lucha de la nación contra el imperialismo tiene diversas e importantes características que por causas históricas y geográficas especiales algunas de ellas son propias de México.
Sostenemos entonces que si la clase trabajadora quiere resolver sus problemas de raíz, debe luchar por la independencia nacional, y esta lucha es de mayor importancia que la que se da por demandas puramente económicas, porque mientras sigamos sometidos al saqueo y la explotación y por tanto al dominio del capital extranjero, no hay posibilidades ni de establecer un régimen verdaderamente democrático ni de que nuestro pueblo y la clase trabajadora pueda tener acceso pleno a los bienes de la civilización y la cultura.
¿Cuáles son las tareas de la clase trabajadora zacatecana en esta etapa? una, quizás la más importante es la de ir organizando y construyendo su unidad, y la otra no menos importante es la de crear su programa de lucha, con objetivos nacionales y estatales, y la otra tarea es la de ponerse en sintonía con el movimiento social que se está movilizando en el resto del país.
Sin embargo la unidad de la clase trabajadora, no debe ser un fin en sí mismo, sino que debe darse sobre la base de principios y objetivos de clase. Es decir, reconocer el principio de la lucha de clases. Entonces, debe ser una unidad consciente, combativa, que reconozca las diferencias, en las formas de lucha de las organizaciones y en su grado de desarrollo. Una unidad en que se respeten las distintas concepciones políticas, filosóficas, religiosas, etc.
Esta organización y unidad de la clase trabajadora debe darse independientemente del gobierno, de los partidos políticos y de la clase dominante, de otra manera sólo estaría formando parte del actual sistema y en lugar de cambiarlo, ayudaría a perpetuarlo.
Esta unidad de la clase trabajadora también debe darse sobre la base de la práctica de la más elevada democracia, es decir, donde su forma de organización y funcionamiento se dé tomando en cuenta la opinión de todas las organizaciones e individuos. Que el análisis y discusión se dé sobre la base del trato fraternal y la participación de todas las organizaciones en la toma de decisiones. Que una vez tomados los acuerdos la minoría se supedite a la mayoría, etc.
Si esta organización de la clase trabajadora se da sobre la base de la unidad, la independencia y la democracia, partiendo del reconocimiento de la existencia de la lucha de clases, entonces la lucha debe darse en tres niveles: económico, político e ideológico. La lucha económica es de primordial importancia porque de ella depende la subsistencia del trabajador y su principal arma es la huelga. Pero si la lucha de la clase trabajadora se circunscribe sólo a las demandas de carácter económico, se enfrenta sola y aislada a sus patrones y cae en el terreno del economicismo.
Por lo tanto, debe darse también en el terreno político, es decir, debe llevar la lucha de clases al seno del parlamento, de los ayuntamientos, etc. en la lucha política el enfrentamiento ya se da entre la clase trabajadora y la clase burguesa, para que su lucha sea exitosa debe enarbolar su propio programa que incluya los cambios necesarios en la sociedad en lo político, económico y social, para beneficio del pueblo y la clase trabajadora, Porque si los cambios se quedan sólo en el terreno político y se deja intacta la estructura económica, la burguesía y el imperialismo seguirán siendo los únicos beneficiarios, por lo tanto se debe trabajar para construir su instrumento político, mediante el cual deberá tomar el poder y desde ahí hacer los cambios revolucionarios o radicales.
La lucha no termina ahí. La clase trabajadora también debe darla en el terreno ideológico. Esta es la batalla de las ideas y es la lucha más importante, porque cuando las ideas emancipatorias de la clase trabajadora triunfan sobre las ideas de la burguesía, sólo entonces, podrá realizarse la revolución social. Para lograr esto la clase trabajadora debe tener su propia filosofía, una filosofía que no sólo le ayude a explicarse el universo, el mundo y la vida sino que le ayude a transformarlo.

LA LUCHA UNITARIA EN LOS FRENTES SOCIALES
Desde los primeros años del neoliberalismo (1982), se privatizaron cientos de empresas del Estado con el argumento de que estaba obeso y había que adelgazarlo, de esa manera muchas empresas fueron privatizadas y muchos trabajadores perdieron sus fuentes de trabajo, hubo luchas de resistencia pero casi todas fueron derrotadas, principalmente porque actuaron de manera aislada.
En 1999 se intentó modificar nuestra carta magna en sus artículos 27 y 28 para abrir a la inversión extranjera la industria energética para impedirlo; el Sindicato Mexicano de Electricistas convocó a la creación del Frente Nacional de Resistencia que logró, junto a varios movimientos aliados, que Ernesto Zedillo fracasara en sus propósitos de entregar al capital extranjero la industria eléctrica y la del petróleo.
Al calor de este frente fueron surgiendo otras grandes expresiones de la lucha de masas ampliamente unitaria contra el neoliberalismo, como el Frente Sindical Mexicano, y junto con la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y una amplia gama de organizaciones dieron lugar al Frente Sindical, Campesino, Indígena, Social y Popular, la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo y otras mas; todas ellas, y otras expresiones frentistas confluyen en el referente que, por hoy, constituye por su amplitud, grado de consistencia, madurez y contenido programático la forma más acabada, el DIÁLOGO NACIONAL; en el que participan más de seiscientas organizaciones diversas, de obreros, campesinos, indígenas, estudiantes, mujeres, intelectuales, movimientos civiles y de género y otros, juntos acuerdan el Proyecto de Nación Alternativo al Neoliberalismo, un avanzado programa antiimperialista y de liberación nacional, construido por consenso, y que ha logrado movilizar de manera combativa a centenares de miles de compatriotas tanto en la capital corno en diversos lugares del país, que ha frenado numerosos proyectos concretos del imperialismo y la derecha.
De la misma manera y como efecto de la depredación neoliberal, proliferan los estallidos de inconformidad popular en varias partes del país: en Chiapas, en Atenco, en Oaxaca, en Michoacán, en Guerrero; se movilizan los electricistas, y de manera significativa dos sectores de trabajadores muy importantes: los mineros, que enfrentan la embestida más brutal de parte del gobierno y de algunas empresas mineras en contra de sus derechos laborales y en contra de su autonomía sindical.
Y el otro sector el de los maestros, quienes a raíz de la aprobación de la nueva Ley del ISSSTE que cancela derechos históricos y entrega su fondo de pensiones a los banqueros extranjeros, están llevando a cabo una movilización sin precedentes a fin de echar abajo esa ley y democratizar su sindicato.
Y los campesinos que se levantan contra al TLCAN y por la reorientación de la política agropecuaria. Y así muchos movimientos sociales y populares surgen y actúan, algunos de manera convergente, otros por separado; todos sin embargo, con el mismo trasfondo, la lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo, aunque no todos lo proclamen así.
El caso de Oaxaca es muy significativo. En esa entidad se ha ido construyendo otro frente de masas, que tiene en común con los anteriores las mismas causas profundas. Entre sus aspectos singulares, está su origen concreto; un viejo problema laboral, la rezonificación por concepto de vida cara, que enfrentan, desde hace varios años, los trabajadores de la educación integrados en la Sección 22 del SNTE. Esa petición justa en lugar de atenderla fue reprimida de manera feroz y sangrienta por el gobernador Ulises Ruiz. Sin embargo, lo que no ha podido lograr la PFP y el gobierno casi lo han logran los partidos políticos electoreros, PRD, PT y Convergencia al maniobrar de manera oportunista tanto con la APPO como con Ulises Ruiz, en el proceso electoral pasado, lo que ha desembocado en división y paralización de su actividad.
El EZLN, que a fines de 2005 llamó a una movilización que denominó la “OTRA CAMPAÑA” se declaró anticapitalista y rompió con el aislamiento al que estaba sometido, desde los inicios del 2006 recorrió todo el país para informar e informarse de las condiciones de vida de los de abajo y preparar las condiciones subjetivas, para la lucha contra el régimen injusto en que vivimos; sin embargo, mantiene resistencia a establecer vínculos de lucha con los frentes de masas antiimperialistas, aunque muchas de las organizaciones que participan en la Otra también lo hacen en los diferentes frentes.
Luego del gran fraude electoral del dos de julio, cometido contra la voluntad del pueblo y de la desvergonzada actitud de Fox de apoyar ilegalmente al PAN y su candidato, afectando los intereses del candidato Andrés Manuel López Obrador, y que este llamó a la población al desconocimiento por ilegitimo, del gobierno surgido de esa elección; se puede valorar como positiva la posición postelectoral de López Obrador, porque si bien como candidato estuvo lejos de levantar un programa coincidente con el Nuevo Proyecto de Nación Alternativo al Neoliberalismo; luego del desenlace, se sale del marco de las “instituciones” creadas por el neoliberalismo y con ello se pudiera propiciar la posibilidad de una convergencia.
El común denominador de estos frentes, y otros de reciente formación, como el Frente Nacional por la Soberanía Energética, el Movimiento Nacional Organizado “Aquí Estamos” y las Asambleas Populares, en gestación, esta en la lucha contra las políticas neoliberales y contra su autor y beneficiario principal, el imperialismo.
Es claro que lo deseable seria que hubiera la más amplia unidad entre todos estos frentes, pero también es verdad que la unidad se construye, no surge de manera espontánea. Lo ideal seria que todos estos movimientos fueran el fruto de una planeación previa y tuvieran una dirección política única, pero eso no se logra cuando las fuerzas revolucionarias están dispersas, fuerzas a la que corresponderían la planeación y la dirección, como sucede todavía en realidad, nacional y local. En Zacatecas en el pasado hubo diversos intentos de unificar al pueblo y la clase trabajadora, sin embargo, no fructificaron. Fue a finales del año 2004 cuando después de varias jornadas de lucha y solidaridad con los compañeros del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), trabajadores académicos y manuales de la UAZ, Telefonistas, del Cobaez, sindicatos pertenecientes a la Federación de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), el Movimiento democrático del magisterio zacatecano de las secciones 34 y 58 y otras organizaciones sociales y populares iniciaron los esfuerzos tendientes a ir conformando un gran frente de masas y decidieron formar el Frente Estatal Social, Sindical, Campesino, Obrero y Popular (FESSCOP).
La experiencia de lucha de este frente dio lugar a que el 29 de septiembre del presente año el FESSCOP junto las secciones mineras zacatecanas pertenecientes al SNTMMySRM, a los exbraceros agrupados en Braceroproa, a la Asociación Nacional de Empresas Campesinas (ANEC), a los nuevos sindicatos como el de CONALEP, UTEZ, CECyTEZ y organizaciones de tianguistas de Zacatecas y Guadalupe, acordaran conformar un nuevo frente, todavía más amplio y representativo, sobre bases más sólidas desde el punto de vista organizativo, programático y en cuanto a sus objetivos de carácter histórico. Acordando cambiar el nombre de Frente Estatal Social, Sindical, Campesino, Obrero y Popular (FESSCOP), por el de Frente Social por la Soberanía Popular (FSSP) y convocar a su Asamblea Constitutiva para el día de hoy 20 de noviembre de 2007.

4.- OBJETIVOS
La lucha popular en nuestro país siempre ha estado guiada por el anhelo de la emancipación nacional respecto del extranjero, como condición primordial para alcanzar la justicia social y hacer efectivos sus derechos democráticos. Asimismo ha sido el pueblo trabajador -desde la Revolución de Independencia, la Revolución de Reforma hasta la Revolución de 1910-, el que ha impulsado la lucha, guiado por los próceres que supieron interpretar fielmente sus grandes anhelos.
El Frente, reconociendo que su origen es parte de esta lucha secular y que no habiéndose alcanzado aun las metas históricas, declara que su objetivo es llevarla adelante en las nuevas condiciones de México y del mundo, con plena convicción de que en alianza con fuerzas similares a la nuestra se podrán alcanzar de manera cabal.
Que en las condiciones actuales, el imperialismo representado por los monopolios transnacionales –principalmente norteamericanos- constituyen el principal obstáculo para que nuestro país pueda superar el atraso económico y social, por lo que la ruta del capitalismo clásico para llegar a la etapa imperialista le está vedado, partiendo de ésta premisa, el objetivo del Frente, cuando las condiciones objetivas y subjetivas creadas por la lucha popular lo permitan, será el de coadyuvar en alianza con las demás fuerzas populares a que nuestro pueblo arribe necesariamente a un régimen de vida superior, totalmente distinto basado en la justicia social, democracia popular y soberanía nacional.

5.- DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Por todo lo anterior el Frente declara:
Que sólo en un sistema de democracia popular se puede alcanzar los objetivos históricos de la Revolución Mexicana y convertir en realidad los postulados avanzados de la Constitución General de la República, porque la democracia popular consiste en excluir del poder público, a los representantes de la oligarquía nacional y extranjera y, a los elementos que se han enriquecido al amparo de los puestos públicos y la corrupción.
Que para hacer efectiva la democracia popular, el gobierno debe integrarse con representantes auténticos de la clase trabajadora de la ciudad y del campo, de la intelectualidad avanzada, de la pequeña burguesía rural y urbana, de los sectores de la burguesía nacional que no estén ligados al imperialismo, bajo la dirección de la clase trabajadora.
Que el enemigo común de todos los pueblos de la tierra es el imperialismo, y que esto se hace más evidente entre los pueblos de América Latina, por lo que es vital sostener una solidaridad y apoyo mutuo permanente, así como encontrar las vías para hacer realidad los sueños de los grandes próceres de nuestro continente: construir la Patria Grande.
Que la solidaridad entre los pueblos no significa la intervención de los gobiernos de sus países en los asuntos internos de otros y que en la lucha común por alcanzar un régimen de vida superior, cada pueblo habrá de encontrar sus propias vías de desarrollo.
-Que el imperialismo con todo su poderío militar, político y económico, no ha vacilado en utilizar todas las formas de intervención con el fin de mantener y restablecer su dominación, por lo que se sumará a la exigencia mundial y nacional por el desarme total y completo; por el respeto al derecho de autodeterminación de los pueblos y a la no intervención en sus asuntos internos.
-Que la vida del mundo y de nuestro país es cambiante, lo que obliga a analizar y estudiar la realidad de manera permanente, con el fin de que nuestro Programa responda siempre a las condiciones concretas de la etapa que estemos viviendo.
-Que será ajeno al dogmatismo, que pretende convertir las tesis, y principios en normas válidas de una vez y para siempre. Ajeno al sectarismo, que niega la necesidad de las alianzas con otras fuerzas políticas y sociales para el logro de ciertos objetivos concretos.
-Que se esforzará por unificar grupos, organizaciones y ciudadanos, de nuestro estado y del país hasta lograr fundirse en una gran Frente Nacional Patriótico, Democrático y Antiimperialista, sobre la base de un programa colectivamente discutido y aprobado, que tenga en cuenta la realidad nacional.
-Que con base en estos principios, el Frente formulará su programa general, sus demandas inmediatas, organizará su actividad permanente, estudiará cada problema, y construirá su organización a nivel estatal y se fundirá en el crisol del movimiento nacional.

6.- PROGRAMA
El Frente considera que es parte del torrente nacional que lucha por la transformación del régimen social que prevalece en nuestro país, por un régimen más justo y soberano. Esto constituye su finalidad histórica, sin embargo para alcanzarla, aportará su esfuerzo para defender todo lo positivo alcanzado hasta ahora y plantear la solución que a los intereses populares y sociales convenga de los problemas que afectan las condiciones de vida del pueblo.
Por lo tanto, luchará por mantener y reforzar las instituciones del Estado encargadas de la educación, la salud, la vivienda, el campo. Defender y consolidar las empresas y ramas de la economía estratégicas para la soberanía y el desarrollo propio que no han pasado a manos privadas; rescatar las que fueron privatizadas, sobre todo aquellas entregadas al capital extranjero.
Contribuirá en la lucha por liberar al país de la sujeción imperialista, rechazando toda política que atente u obstaculice la independencia económica respecto del extranjero.
Contribuirá a todas las políticas que tiendan a mejorar las condiciones de vida de las masas populares; aumentar sus recursos; liquidar el analfabetismo; preservar y mejorar los servicios sociales y de salubridad; mejorar cuantitativa y cualitativamente la educación y formar los cuadros medios y superiores para el progreso del estado y de la Nación; defender y acrecentar nuestra cultura; instaurar un auténtico régimen democrático; recuperar los principios progresistas de la Constitución; que han sido derogados, defender y consolidar los que aun se conservan y aplicar unos y otros en sentido revolucionario.
Exigirá la diversificación del comercio con el exterior, hacia todos los mercados del mundo, de acuerdo con el principio del beneficio mutuo y sin condiciones políticas.
Mantendrá permanentemente la exigencia de incrementar las relaciones del pueblo mexicano con todos los pueblos del mundo e impulsar la integración con los de América Latina y el Caribe,
En síntesis, el Programa permanente del Frente consiste en elevar las condiciones de vida del pueblo para que atenga acceso pleno a todos los bienes de la civilización y la cultura, el desarrollo económico independiente de la Nación, y la instauración de un verdadero régimen democrático.

7.- ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO
El Frente es un conjunto de fuerzas sociales, sindicales, democráticas, populares y revolucionarias, que se ha conformado de manera voluntaria y tienen objetivos comunes en el orden económico, político, social y cultural.
EL Frente, se mantendrá independiente del gobierno, de la clase dominante y partidos políticos, sin que esto impida la libre militancia política de sus miembros.
El Frente es producto de un largo camino que el pueblo zacatecano ha recorrido a lo largo de su historia, y las fuerzas que lo conforman están conscientes del rol histórico que le corresponde jugar, por lo tanto su accionar tendrá como fundamento: el principio de la dirección colectiva; la democracia interna; la actividad y la iniciativa constante de sus componentes colectivos e individuales; la crítica y la autocrítica; el más esmerado cuidado a la cohesión en sus filas y por la disciplina consciente de quienes lo integran.
El Frente mantendrá el más absoluto respeto a la autonomía y vida interna de las organizaciones que lo conforman, así como de las demás organizaciones sociales y sindicales. En caso de que alguna organización miembro del Frente, atraviese por conflictos internos y haya disputa por la dirección, el Frente se mantendrá al margen de ellos.
EL Frente analizará y discutirá sin cortapisas todos los asuntos que tengan que ver con la vida interna del mismo y con el cumplimiento de tareas y objetivos, hasta que se considere que los acuerdos puedan ser tomados por consenso. Una vez tomados los acuerdos deben ser respetados y la discusión debe cesar.
El Frente educará a sus componentes colectivos e individuales en el más acendrado patriotismo, la solidaridad internacional, la fraternidad entre todos los pueblos de la tierra, de la integración de los pueblos de América Latina y sostendrá relaciones con todos los movimientos y partidos, estatales, nacionales y extranjeros que con los que tenga coincidencias en su declaración de principios, objetivos y programa

8.- ESTRATEGIA Y TÁCTICA
La estrategia consiste, lo mismo tratándose de las luchas políticas que de los conflictos armados y económicos, en aumentar las fuerzas propias y el número de aliados. Consiste, por tanto, en tratar de disminuir las fuerzas del adversario y restarle al máximo sus aliados posibles. Respecto de la lucha de clases, no sólo en la teoría sino en la experiencia viva, la estrategia, consiste para la clase trabajadora y las organizaciones sociales y políticas que la representan, en unir al proletariado, a los campesinos, y a los demás sectores explotados del pueblo, en acciones comunes para lograr reivindicaciones reclamadas por todos ellos. Esta unidad en la acción es la única que puede conducir a la clase trabajadora a la construcción de la unidad orgánica. En cuanto a la estrategia relativa a la lucha de la nación contra el imperialismo, la alianza de sectores afines, concreta o permanente, es la aconsejable. Por sectores afines debe entenderse los que chocan contra los intereses y propósitos del imperialismo. En la lucha de clases la alianza es más fácil porque se trata de sectores de una sola clase social, que no tienen contradicciones internas. En la lucha contra el imperialismo, la alianza es más difícil, porque se trata de sectores afines sólo en la acción común por la independencia económica de nuestro país, que tienen contradicciones entre sí por estar formados por clases sociales antagónicas. Este hecho no impide, sin embargo, la acción común, como también la experiencia lo ha probado en numerosos casos de importancia a lo largo de nuestra historia.
La táctica consiste en saber emplear, en el momento oportuno, las fuerzas propias y las aliadas, para alcanzar los objetivos que se persiguen. Las organizaciones sociales y políticas de los trabajadores tienen la mayor responsabilidad en esta materia.
La táctica de todos los referentes de la lucha antineoliberal consiste en la acción unitaria; en lograr la cohesión, la articulación entre todos, para actuar sincronizadamente en el momento oportuno. Las organizaciones sindicales, sociales y populares que hemos venido construyendo el Frente Social por la Soberanía Popular, bajo un tenaz y persistente proceso acumulativo de fuerzas y objetivos comunes, compartimos la mayor responsabilidad, en esta tarea.
La táctica del frente único ha sido concebida dentro del movimiento social, como una Organización de Organizaciones, el frente único puede tener nombre propio o no tenerlo, lo importante es que, represente la culminación de un largo proceso de construcción de una alternativa de unidad, tejida para alcanzar nuestra independencia económica.
La lucha de las organizaciones sociales, civiles y políticas ha de consistir en la conquista de la independencia económica de la nación, sin la cual la independencia política no es posible, pero no se podrá lograr sin un gran movimiento en el que participen de un modo activo, consciente e infatigable, los grandes sectores del estado de Zacatecas y de la nación y basará sus trabajos en acuerdos colectivos con pleno respeto del interés común, y con pleno respeto a los integrantes del frente, sin atentar contra su diversidad.

9.- POLÍTICA DE ALIANZAS
Nuestra Asamblea reconoce la imperiosa necesidad de trabajar de manera conjunta con otras organizaciones que tengan la misma sensibilidad y compartan nuestro punto de vista, en cuanto a la tarea de contribuir a preservar, orientar, educar políticamente al pueblo y la clase trabajadora y también ayudar a mejorar la articulación entre todas la agrupaciones que confluyan en los diversos frentes que existen en nuestro país y de los diversos frentes entre si: Diálogo Nacional, La Otra Campaña, Convención Nacional Democrática, etc.
Una política de amplias alianzas entre las capas trabajadoras y populares del país se debe fundamentar en: 1.- Acción conjunta, 2.- Que influya sobre las masas no organizadas, 3.- Que infunda fe en la fuerza del movimiento democrático-revolucionario, 4.- Que encauce la lucha por el derrocamiento del régimen, 5.- En defensa de nuestros intereses económicos, 6.- Que parta del principio de lucha contra el imperialismo y el fascismo, 7.- Por la defensa de las conquistas y organizaciones populares, 8.- Que encauce la lucha hacia la huelga nacional, 9.- Que contribuya a la educación política popular en el más amplio espíritu unitario, 10.- Que se apoye en una plataforma general para las acciones, 11.- Que sea un bastión de organización por una nueva sociedad.
Para ello, nos toca contribuir a que no haya disputas ni enfrentamientos entre unos y otros, a que caminen hacia la unificación de todos en la medida de lo posible y, en tanto no se pueda, por lo menos a que avancen por caminos paralelos. Nos toca trabajar con todos y en todos, buscando establecer siempre la relación más cordial y contribuir a que alcancen los mejores logros, manteniendo siempre cada una de nuestras organizaciones su independencia con respecto de líderes y agrupaciones que confluyen en estos frentes, expresando nuestros puntos de vista con franqueza y fraternidad.
El Frente debe apoyar y colaborar con todos los que compartan nuestros ideales, la lucha antineoliberal, antimperialista y anticapitalista en Zacatecas, en México y el mundo. En el caso de nuestro estado es una tarea fundamental del Frente la de contribuir a la construcción de un gran bloque social amplio e incluyente, que vaya construyendo poder popular en todos los niveles, hasta rescatar plenamente la soberanía popular.

10.- PLAN DE ACCIÓN
Consecuencia, de todo lo anterior el Frente sostiene que para impedir una nueva ola de ataques neoliberales contra la nación, restituir la legalidad Constitucional, forjar la soberanía popular y detener la mano del autoritarismo de la derecha, las organizaciones que lo conformamos debemos observar lo siguiente:
1.- Comprometernos a realizar nuestros máximos esfuerzos para detener todas las políticas neoliberales pues lesionan las condiciones de vida y de trabajo, los derechos políticos y libertades democráticas del pueblo y los trabajadores mexicanos, así como defender sin condiciones, el Patrimonio, la soberanía política y la independencia económica de nuestra Patria.
2.- Comprometernos a dar la más amplia solidaridad y respaldo político a cada una de las organizaciones, movimientos sindicales, sociales, populares, indígenas, campesinos y políticos, que formen el Frente.
3.- Trabajar para lograr la más amplia unidad de acción, a partir de los programas formados por las diversas luchas y expresiones del pueblo.
4.- Trabajar juntos para crear las condiciones para el surgimiento de un nuevo gobierno emanado verdadera y democráticamente del pueblo, que responda a él en todo momento, restaurando la legalidad Constitucional y el espíritu fundacional del Constituyente de 1917, así como los valores esenciales de la Nación Mexicana.
5.- Efectuar y establecer, acercamientos y relaciones fraternas con todas aquellas organizaciones y personalidades, democráticas, progresistas y honestas del estado y del país.

I. GENERAL
1.- La lucha contra las llamadas “reformas estructurales” que no son otra cosa que la pretensión del gobierno neoliberal y del imperialismo yanqui de privatizar el petróleo, la energía eléctrica, la reforma fiscal y la flexibilización laboral, así como continuar desmantelando la seguridad social y el sistema educativo nacional, que de consumarse trastocarían las bases del estado nacional para convertir a nuestro país en una colonia norteamericana.
2.- Apoyar a los trabajadores al servicio del Estado en su lucha contra la nueva Ley del ISSSTE, que los obliga a laborar más años, cotizar más y a recibir menos pensión, y que entrega el fondo de pensiones a los banqueros extranjeros, organizando otra etapa de amparos.
3.- Detener la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en lo referente al maíz y frijol, ya que estos granos podrán entrar a nuestro país libre de aranceles, lo que llevará a la ruina total a los productores nacionales, así como también traerá consigo la pretensión de sembrar maíces transgénicos en México; y el cumplimiento del compromiso de George W. Bush con la industria automotriz norteamericana para fabricar etanol a partir del maíz, lo que amenaza la calidad, la cantidad y el precio de todos los alimentos que dependen del mismo. Convencidos que esta lucha concluirá hasta echar a bajo el TLCAN en su totalidad.
4.- Rechazar de manera contundente la intromisión del gobierno, patrones y partidos políticos en la vida interna de las organizaciones sindicales, locales y nacionales.
5.- Llevar a cabo las movilizaciones que sean necesarias para alcanzar los objetivos aquí planteados, y las demandas que la clase trabajadora y el pueblo mexicano en general vienen enarbolando, con el fin de mejorar sus condiciones de vida, instaurar un verdadero régimen democrático y lograr la liberación nacional definitiva.

II. LOCAL
1.- Fortalecer la Campaña Nacional en Defensa de la Soberanía Alimentaria y la Reactivación del Campo Mexicano: “Sin maíz no hay país y sin frijol tampoco” para sacar al maíz y el frijol del TLCAN. Y apoyar la demanda de este sector por mayores recursos y apoyos para los campesinos pobres en Zacatecas, tanto para la producción como para garantizar la comercialización de sus productos.
2.- Solidarizarse con las luchas que llevan a cabo los trabajadores mineros zacatecanos, que enfrentan la embestida del gobierno ilegítimo y fraudulento de Felipe Calderón en complicidad con las compañías mineras para acabar con su organización sindical y con sus derechos laborales.
3.- Solidarizarse con los trabajadores del sector educativo que se han organizado en sindicatos en diferentes instituciones: UTEZ, CECyTEZ, CONALEP, UPZ, etc., y que están peleando porque se les reconozcan sus derechos más elementales, en condiciones de indiferencia y despotismo por parte de las autoridades locales.
4.- Solidarizarse con los trabajadores ex-braceros, que en estos momentos están luchando porque se le devuelvan sus ahorros, que el gobierno sin causa justificada les escamotea, pretendiendo pagar una mísera cantidad y sólo a unos cuantos.
5.- Lograr que el gobierno del estado utilize los recursos financieros que estaban destinados para la construcción del llamado viaducto o segundo piso en la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe, una vez que se ha cancelado este proyecto; para desarrollar un sistema de transporte público intermunicipal, que no contamine, efeciente, suficiente y barato para desalentar el uso de transporte privado.
7.- Exigir al gobierno del estado que establezca de inmediato los lineamientos de una política laboral respetuosa de los derechos laborales de los trabajadores al servicio del gobierno del estado, con la cual se instruya a las autoridades gubernamentales, que contemple:
a) Libertad irrestricta para que los trabajadores dentro del marco de la Ley puedan hacer efectivos sus derechos.
b) Establecer un mínimo de apoyo material, económico y humano para cada una de las organizaciones sindicales que se formen, a fin de que los dirigentes puedan cumplir cabalmente con sus obligaciones.
c) Cese inmediato de las medidas represivas e intimidatorias contra los trabajadores que se decidan a organizar en sindicatos.
d) Reinstalación inmediata del Prof. Hugo Rodríguez Villarreal en su puesto como docente de la Universidad Politécnica de Zacatecas.
e) Cese inmediato de las autoridades que atenten contra los derechos laborales de los trabajadores.
8.- Solicitar al gobierno del estado que proponga a la Legislatura Local la inmediata derogación del impuesto estatal sobre tenencia vehicular. Asimismo, que el impuesto por el reemplacamiento tenga un carácter progresivo, es decir, debe ir orientado a que el lujo sea gravado y no la necesidad. Y que este reemplacamiento se lleve a cabo de manera planeada y no sólo para obtener mayores recursos.
9.- Proponer al gobierno del estado la construcción de un hospital que dé atención de Tercer Nivel a los zacatecanos, pues a la fecha ninguna de las instituciones de salud, cuenta con este servicio, ocasionando que los pacientes que requieren una atención de su especialidad sean trasladados a otros estados, generando gastos muy elevados que la inmensa mayoría de quienes requieren ésta atención no puede sufragar.
10.- Exigir el establecimiento de una política social, por parte del gobierno del estado que proteja a los sectores populares, asegure el acceso a los bienes y servicios básicos y se impida el incremento en los precios de los servicios públicos, privados y de la canasta básica.
11.- Que en el caso de la construcción de Proyecto Ciudad Argentum, el gobierno del estado dé instrucciones a quien corresponda para:
a) cuidar el impacto ambiental y prevenir cualquier afectación en su salud a los trabajadores o a los futuros ocupantes de la nueva ciudad.
b) Llevar a cabo las negociaciones necesarias para que las empresas que se han contratado empleen mano de obra zacatecana y den oportunidad a los jóvenes estudiantes y egresados de las instituciones de educación que cubran el perfil para que se les dé empleo.
c) Que a todos los trabajadores que se empleen en dicho proyecto, se les respeten sus derechos laborales y sociales.

ZACATECAS, ZAC., A 20 DE NOVIEMBRE DE 2007

Fundadores e Integrantes del Frente Social por la Soberanía Popular:
Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE); Sección 46 del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM); Sección 34 del SNTE-CNTE; Sindicato Único de Trabajadores de la UTEZ (SUTUTEZ); Sindicato Único de Trabajadores de CONALEP (SUTACZ); Sindicato Único de Personal Docente y Administrativo de COBAEZ (SUPDACOBAEZ); Sindicato de Trabajadores de la UAZ (STUAZ); Coordinadora del Magisterio Democrático de Zacatecas, Secc. 58; Sindicato de Trabajadores de CECyTEZ (STCECyTEZyEMSAD); Sindicato de Trabajadores de Confianza de CECyTEZ (SITCOCECyTEZ); Secciones 95, 201, 166 y 62 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros; Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMySRM); Sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la SEMARNAT (SNTSEMARNAT); Sección 29 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS); Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC); Movimiento del Sindicalismo Revolucionario (MSR); Frente Nacional de Organizaciones Braceroproa, A.C.; Asociación Civil “5 de Mayo de Guadalupe y Zacatecas; Solidaridad Cívica Zacatecana, A. C.; Agrupación Política Nacional (APN) “Nueva Democracia”; Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo (PUNCN); Federación de Organizaciones Sociales del Estado de Zacatecas-Movimiento Avance por la Democracia (FOSEZ); Barzón Zacatecas; Frente Popular de Lucha de Zacatecas-Coordinadora Nacional Plan de Ayala (FPLZ-CNPA); Jóvenes por el Socialismo (JPS); ACCUR; Integradora Estatal de Productores de Frijol; Comercializadora “Alfonso Medina” SPR de RI; E.I.S.A.; Enlace al Campo SPR de RI; La Otra Cultura; Los Ejidos SPR de RI; Vaqueros de La Cocinera SPR de RI; Tianguis La Campesina.

julio 17, 2009

Consolidar el Frente Único y derrocar a los fascistas, hacia la revolución proletaria y el socialismo

Contribución del Partido Comunista de México (marxista-leninista) al debate interno del Movimiento de Liberación Nacional. 21 de julio de 2009.

1)En México se requiere de una nueva revolución para dar solución a los grandes problemas de la clase obrera y las masas explotadas y oprimidas por el capital.
El carácter de la próxima revolución en México está determinado por el desarrollo de las fuerzas productivas que entran en contradicción con las relaciones sociales de producción imperantes. La próxima revolución en México debe ser socialista siendo parte integrante de la revolución proletaria y comunista mundial. Pues el capitalismo ha desarrollado en alto grado las fuerzas productivas preparando así todas las condiciones materiales necesarias para la organización socialista de la sociedad.
Para la solución de raíz de la explotación, miseria y hambre, que cotidianamente vive la clase obrera y el pueblo en general, es necesaria la revolución socialista. La revolución socialista es la más amplia y profunda de todas, ya que el proletariado para alcanzar su propia emancipación necesita liberar a toda la sociedad, por que no se propone el cambio de una clase explotadora por otra en el ejercicio del poder, si no la abolición total de la explotación del hombre por el hombre, la desaparición de la división de la sociedad en clases, la extinción del Estado y las leyes del mercado, la extinción de las diferencias entre la ciudad y el campo y entre el trabajo manual y el trabajo intelectual.
El marxismo-leninismo y la historia enseñan que la única forma de destruir al Estado burgués es a través de la violencia revolucionaria de las masas, la lucha armada del pueblo, por medio de la insurrección general de obreros y campesinos pobres como única garantía para instaurar y conservar la Dictadura del Proletariado y la construcción del socialismo y el comunismo científicos.

2)El capitalismo a nivel mundial ha entrado en una de las crisis más profundas de su historia, esta crisis tiene relación directa con la contradicción que existe entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción. La contradicción capital-trabajo y sus diversas expresiones entran en tensión y permite escenarios de agudización de la lucha de clases y revolución proletaria.
En la actualidad vivimos un proceso de agudización de la lucha de clases que por un lado de la sociedad burguesa centraliza el capital en menos manos y desarrolla todo tipo de palancas y sangrientas herramientas para la profundización de la explotación de los trabajadores, la extracción de plusvalía y la maximización de las ganancias, para garantizar esto, la oligarquía financiera y el Estado que la representa y protege requiere de la dictadura despótica, requiere del fascismo.
El proceso de fascistización tiene como objeto central la explotación de la fuerza de trabajo inerme y esclavizada, tiene como fondo la extracción de plusvalía absoluta, por lo tanto impone su estado de derecho (reformas estructurales fundamentalmente la laboral), su dominación ideológica (medios de comunicación, contenidos en el sistema de educación, etc ) y la fuerza para contener la organización y la lucha de las masas.
El fascismo se impone en la vida económica, política y social de las masas populares.

3)Del otro lado de la sociedad, la clase antagónica, la de los proletarios también requiere de organización para la defensa de sus intereses inmediatos e históricos. Así como existe la tendencia reaccionaria a la fascistización en el seno de la burguesía y particularmente en la oligarquía financiera, los proletarios, los campesinos pobres y las amplias masas populares viven la tendencia al Frente Único, a la unificación de todos sus esfuerzos en contra del capital y su careta fascista. La primera como expresión del capital la segunda como expresión del trabajo.
Vivimos pues un periodo de acumulación de fuerzas que ha tenido varias expresiones en los últimos años, las Coordinadoras del movimiento Urbano, de trabajadores de la educación y del movimiento campesino, diversos frentes de masas locales y regionales, y últimamente el Diálogo Nacional, el Movimiento Nacional por la Soberanía Alimentaria y Energética los Derechos de los trabajadores y las Libertades Democráticas, El Movimiento de Liberación Nacional, La otra Campaña, El Movimiento en defensa de la Economía Popular….(AMLO). Sin embargo la necesidad perentoria es la unidad de todos estos procesos, la convergencia de todos estos esfuerzos y muchos otros que actúan de manera local, la historia ha puesto la difícil tarea de pasar a la ofensiva en las tareas inmediatas del movimiento de masas, para esto se requiere de consolidar el Frente Único.

4)La lucha de la clase obrera y las amplias masas por su liberación debe permitirse todas las formas y expresiones de organización y de lucha que la situación concreta amerite, unas no excluyen a otras y más aún, desde la lógica de la lucha revolucionaria, necesariamente se complementan.
El desarrollo de una participación en procesos electorales y de la lucha parlamentaria desde posiciones proletarias y revolucionarias es tan validad y necesaria como la pertinencia de la confrontación callejera de las masas con las fuerzas del régimen, tantos espacios puede permitir la utilización del parlamento para denunciar al régimen como educación, formación política y organizativa otorga a las masas la movilización callejera y la elevación de las formas de lucha.
En los Estados, los municipios, las alcaldías, delegaciones, comités de fabrica, ejidos, concejos universitarios, etc. en los que se pueda desarrollar una política proletaria en el terreno electoral, debe hacerse con los claros objetivos que trace el acercamiento de nuestros fines estratégicos. No en todos se puede ganar una elección pero en todos debe estar constantemente presente la agitación de la Huelga Política General y la necesidad de la revolución socialista.

5)La insurrección armada de las masas no es una herramienta coyuntural de los procesos revolucionarios, es una etapa culminante y consciente del proletariado y los pueblos de la necesidad vital por la toma del poder, de una clase social que ejerce la violencia en contra de otra clase social para desplazarla de la dirección del conjunto de la sociedad y construir una nueva. Procesos electorales y Huelga Política General son peldaños que pueden y deben ser utilizados para acercar el momento de la insurrección armada revolucionaria de las masas.
La violencia revolucionaria no se limita a las grandes acciones militares, a la insurrección y la guerra civil, también tiene que ver y con mayor importancia, con el ejercicio del poder político, con la instauración de la dictadura del proletariado, con la socialización de los medios de producción mediante la expropiación de los expropiadores, la colectivización de lo producido mediante la economía planificada y organizada en función de las necesidades sociales y no en función del mercado.

6)Estamos convencidos de que lo fundamental en el actual periodo es consolidar el complejo proceso de Frente Único que despunta en el país, esto solo se puede lograr ampliando las miras y la perspectiva del movimiento de masas en su conjunto, desarrollando a cabalidad las tareas y los acuerdos que nos damos como organizaciones y como militantes del amplio proceso unitario, desde el Diálogo Nacional y las tareas emanadas en su 7ª edición, el Movimiento de Liberación Nacional, los procesos locales de frente único como la APPO, la APPMich, hacia las movilizaciones del 1º de septiembre y el 4 de diciembre.
Nos hemos dado la tarea de apuntar hacia el 2010 y el 2012 por la importancia que tienen estos años en la vida nacional, el método fundamental de lucha que decidamos emplear, combinar o complementar, legal o ilegal, violento o pacifico debe tener un sustento de masas movilizadas, una dirección colectiva y una capacidad orgánica probada en la confrontación y la política de clase. La fuerza material que logremos desplegar será el fiel de la balanza.
El reto hoy es articular de manera dialéctica la lucha parlamentaria y electoral en todos sus niveles, la movilización de las masas populares y la violencia revolucionaria en la pelea de masas, en los procesos insurreccionales, hacia la toma del Poder y en el ejercicio del Gobierno.

7)En el centro de la discusión está dar una salida democrático popular a la actual situación de crisis, es evidente que la salida en los marcos del régimen actual es fascista, se hace indispensable la caída del actual gobierno y la supresión de las actuales instituciones republicanas, es necesario un Gobierno Provisional Revolucionario, con el nombre que se quiera y pueda poner: junta de salvación nacional, frente patriótico, etc. lo fundamental es que se sostenga desde las calles, con la fuerza de las masas, con esa fuerza y sólo con ella, el Gobierno Provisional Revolucionario puede convocar a una Asamblea Nacional Constituyente Democrática, Proletaria y Popular, para la discusión y redacción de una nueva CONSTITUCIÓN, emanada de las necesidades de las amplias masas movilizadas e insurrectas. Lo que se requiere urgentemente es: concentrarnos en la organización consciente de esa fuerza material del proletariado y las masas populares para el cambio de régimen y por el triunfo de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado.
Para esto requerimos del Frente Único de todos los explotados y oprimidos en contra del capital y los fascistas, golpear a la oligarquía financiera para despojar a toda la burguesía.
Tomar el cielo por asalto.

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡Sólo la revolución socialista es cambio!

Ajustes de procedimiento al debate interno del MLN

A la vista de la primera experiencia, que fue muy valiosa, la Comisión Ejecutiva Nacional del MLN consideró conveniente introducir algunos ajustes de procedimiento al análisis y debate interno, con el fin de garantizar los mejores resultados posibles, a partir de que el objetivo de dicha actividad, que precisó el Consejo Nacional, es el de “pasar de la etapa actual, en la que desde dentro del MLN se despliegan distintas opciones, a la etapa en la que hayamos construido por consenso una ruta única de mediano plazo”.
Para el efecto, se aprobó:

a)Que a partir de la próxima sesión, programada para el martes 21 del presente mes de julio, los expositores circulen sus ponencias por lo menos con tres días de anticipación, con el fin de facilitar su lectura previa y que, ya en la sesión, se pueda ahondar más en el debate.

b)Que los ponentes procuren desarrollar, sobre todo, sus ideas y valoraciones respecto de la ruta a seguir en los plazos inmediato y mediano, en las actuales condiciones de México, si armada o no; si es el de la huelga general o no; si es el de la instalación de un Congreso Constituyente que formule una nueva Constitución o no; si es la vía electoral o no; en caso de ser esta última, a través de que medio en concreto, si se trataría de formar una nueva corriente dentro del PRD o actuar en el seno de alguna de las que ya existen, o en el seno del PT o Convergencia, u otro partido con registro, o varios, a la vez; si se estima válida la posibilidad de formar un partido propio, del MLN y el amplio movimiento popular que interactúe con otro u otros, en fin.

c)Que el compañero Camilo Valenzuela entregue a la brevedad la versión escrita de su ponencia para que, junto con la del compañero Marcos Tello se suban a la página del MLN y puedan ser releídas con el necesario detenimiento.

d)Que todos los compañeros del MLN que lo deseen, podrán formular preguntas por escrito a los ponentes, por la vía del internet, y que éstos estarán en el deber de contestarlas de la manera más puntual posible, lo cual será válido tanto para los ponentes de la primera sesión como también para los subsecuentes.

Todos estos ajustes van en el sentido de los lineamientos para el debate que aprobó el Consejo Nacional, en particular los marcados con los incisos “d”, “e” y “f”, que dicen: “d) Se deben buscar los procedimientos idóneos para que el análisis sea razonado, procurando profundizar lo más posible en la valoración de los aciertos y debilidades de cada propuesta de manera fundamentada; e) Se pondrá el énfasis en los puntos de concordancia general; localizados los puntos de discrepancia, se profundizará en el examen de éstos, buscando los mayores acercamientos; se dejarán pendientes para ventilarlos en otros momentos, los puntos en los que persistan discrepancias mayores, sin que esto deba tomarse como motivo de distanciamiento entre los componentes del MLN, y f) Lo deseable es que se construya el mayor número de consensos comunes, de todo el MLN…”

FRATERNALMENTE
COMISION EJECUTIVA NACIONAL

Valiosas exposiciones de Marcos Tello y Camilo Valenzuela al iniciarse el análisis y el debate interno del MLN

El martes 7 de julio se desarrolló con éxito la primera jornada de análisis y debate interno del Movimiento de Liberación Nacional, con dos valiosas exposiciones a cargo de los compañeros Marcos Tello, de Ediciones del Poder Popular, y Camilo Valenzuela, de Redir-MLN.

Marcos Tello, entre otros aspectos, abundó en el examen de la actual crisis del capitalismo mundial, que calificó como la más grave de la historia de las sociedades burguesas ya que acabó por sincronizar y empeorar todos los problemas nacionales, todas las contradicciones provocadas por el despliegue de las reformas neoliberales. También declaró que la gravedad de la crisis económica y la creciente virulencia de las pugnas interimperialistas, en un contexto de hundimiento o deterioro acelerado del papel rector de los Estados Unidos, acrecientan las posibilidades de una crisis general de la dominación burguesa.
Respecto de América Latina, consideró que los cuestionamientos a la hegemonía de los Estados Unidos y su acelerada decadencia, están conectados con las fracturas de la hegemonía y la dominación de las oligarquías criollas y con la crisis de los estados nación surgidos hace 200 años. Que en este contexto, todo indica que las luchas por la democracia y la efectiva independencia y soberanía de los pueblos abrieron el paso a la emancipación social, al cuestionamiento de raíz del capitalismo, y hoy hay condiciones para que se produzcan victorias populares por medios fundamentalmente pacíficos. Enfatizó que lo fundamental es transformar la realidad y que para lograrlo no basta con sacar del poder a los elementos no oligárquicos, sino que se necesita imponer cambios profundos de orden económico, político y social.
En concreto, en el caso de México, especificó que para revertir las reformas neoliberales un primer requisito es el de tomar el gobierno, y que para conseguirlo es necesario construir una fuerza suficiente para que derrote a la fracción oligárquica. Desarrollando esa misma línea de pensamiento, estimó que ninguna de las organizaciones actuales, de los grupos, corrientes y tendencias opuestas al neoliberalismo tiene por sí sola la fuerza bastante para ese fin. No la tiene Andrés Manuel López Obrador al frente de las fuerzas populares que lidera, a pesar de que sigue siendo el dirigente con mayor capacidad de convocatoria. Tampoco el EZLN, ni la APPO ni el Diálogo Nacional. De ahí la necesidad de construir un Gran Bloque Opositor que aglutine a todos los que han enfrentado al neoliberalismo como capitalismo. Este Bloque debe incluir a elementos que están en el PRD y en el PT, y hasta algunos que están en el PRI. Dentro de ese Gran Bloque Opositor debe actuar asimismo el Bloque Popular, mismo que debe desarrollar su propia fuerza, su propia capacidad con el objetivo de dirigir al Bloque Opositor y no diluirse en él. Es indispensable para ese fin poner en el centro al MLN, expresó; pero poner en el centro al MLN no significa abandonar los demás movimientos y agrupamientos de fuerzas populares y opositoras, sino atender eficazmente un proceso de articulación general.
Abordó el examen del Diálogo Nacional, sus fortalezas y errores, y se pronunció por fortalecerlo a partir de un replanteamiento de lo que ese frente debe ser. Tocó también otros temas importantes enmarcados en la decisión del Consejo Nacional del MLN, de aportar todos sus integrantes con el objetivo de construir una línea política única.

En su turno, Camilo Valenzuela formuló asimismo una serie de consideraciones sobre la crisis del sistema capitalista mundial que, a su juicio, deben abordarse más a fondo para formular una versión más acabada del documento que discutió y aprobó el pasado Consejo Nacional.
También estimó que es indispensable redoblar y vigorizar las posiciones de lucha contra el neoliberalismo, y consideró que el movimiento democrático, en el caso de México, si bien fue pionero en América Latina en la lucha, desde los años de 1987-88, con el Frente Democrático Nacional, no ha tenido la capacidad de consolidar victorias, como las ocurridas por medios electorales en el mismo año de 1988, con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato, y más tarde, en 2006, con López Obrador. Asignó una seria responsabilidad en ambas derrotas de las fuerzas populares y democráticas a las direcciones políticas que han estado al frente de las luchas.
Más adelante se pronunció porque el MLN sea un destacamento de poder popular, estimando que sólo se puede hablar seriamente de “poder popular” cuando se habla de la toma del poder público por parte de las fuerzas populares. El MLN debe contar con un equipo de dirección que se divida el trabajo, estimó; requiere de una revista teórica y política, digital e impresa. Debe tomar medidas para contribuir al fortalecimiento de todas las expresiones de la lucha popular. Debe planificar sus actividades todas sobre bases sólidas.
Se pronunció asimismo porque el MLN actúe como una corriente interna en el seno del PRD, independiente, vigorosa, de principios, sobre todo a partir del hecho de que en ese partido de la izquierda institucional hoy se dan condiciones de lucha y reacomodos de fuerzas, de debate y modificaciones que, piensa, deber dar paso a una verdadera refundación de ese partido.

Ambas intervenciones, dieron pie a que se iniciara un primer debate fraternal sobre algunos de los puntos planteados, en el que participaron destacadamente los compañeros Ismael Hernández, del MONAE, y Omar Garibay del PCM m-l, además de los ponentes.

Ponencia Camilo Valenzuela

En construcción

Para una salida política, democrática y patriótica a la crisis nacional

Ediciones del Poder Popular, MLN-Comisión ejecutiva, Julio 7, 2009

I. Tesis preliminares
1.- La única manera de parar el proceso de instalación de un régimen fascista en México es echando del gobierno a la fracción política ultraderechista que usurpa la jefatura de la República en beneficio de la oligarquía mexicana, la Casa Blanca y las corporaciones empresariales imperialistas.
2.- La condición básica para dar paso a una salida popular a la crisis e impedir el avance del neoliberalismo, de sus reformas económicas, políticas y culturales, del proceso de anexión de nuestro país a los Estados Unidos, radica en la toma del gobierno por parte de un bloque de fuerzas antineoliberales, integrado por sectores de la burguesía liberal, partidos y organizaciones socialdemócratas; organismos civiles, iglesias progresistas, movimientos populares, partidos y fuerzas de la izquierda revolucionaria.
3.- En las condiciones actuales existen dos formas de expulsar del gobierno al bloque oligárquico y a la fracción política ultraderechista: a través de un proceso de desconocimiento que lleve a elecciones anticipadas o por medio de su derrota en las elecciones presidenciales de 2012. Ambas opciones no son excluyentes y sólo tienen viabilidad como resultado de un proceso de insurgencia cívica y popular que aproveche todas las formas de resistencia que viene desarrollando el pueblo de México: legales y extralegales, electorales y extraelectorales, institucionales y extrainstitucionales.

II. Crisis general, nación y fascismo
a.- La crisis económica del capitalismo neoliberal, la más grave en la historia de las sociedades burguesas, acabó por sincronizar y agravar todos los problemas nacionales, todas las contradicciones y crisis provocadas por el despliegue de las reformas neoliberales. En estos años, la explotación de recursos naturales y humanos ha sido tan intensa que no tiene comparación con etapa o época histórica alguna. Así, colocó a los seres humanos ante un escenario de agotamiento de los principales recursos naturales y del previsible colapso de los equilibrios ecológicos que posibilitan la existencia del género humano y otras especies, a la vez que sacó a relucir el desgaste extremo de todas las formas de regulación social y económica, llámense liberales, bienestaristas, neoliberales o neobienestaristas. Todo parece indicar que el neoliberalismo es el cenit de las sociedades burguesas y el inicio de su declinar definitivo.
b.- Las oligarquías capitalistas y sus aparatos estatales en la obstinación de darle aliento artificial a su modo de vida luego de las crisis de fines de los años 60 y de la siguiente década, prepararon el camino a la crisis de su hegemonía, tanto de las oligarquías de los países centrales como de los periféricos. La decadencia de Estados Unidos y las dificultades extremas de sus agencias supranacionales de gestión económica y política: ONU, BM, FMI, OTAN, OCDE, BID y otras, para instrumentar algún modelo económico viable que sustituya o recicle las políticas neoliberales en la perspectiva de superar la crisis ilustran la crisis de hegemonía de las oligarquías. La gravedad de la crisis económica y la creciente virulencia de las pugnas interimperialistas, en un contexto de hundimiento o deterioro acelerado del papel rector de los Estados Unidos acrecientan las posibilidades de una crisis general de la dominación burguesa.
c.- En cuatro décadas, por contradictorio que parezca, la sociedad ha vivido un conjunto de vaivenes en que las potencias capitalistas pasaron de una cierta situación defensiva en 1979 cuando estuvieron a punto de ser superadas por el bloque soviético, a un momento de dominación casi total en 1989 con el “derrumbe” del socialismo realmente existente. A los pocos años, en contra de la mayoría de las predicciones, la decadencia de los Estados Unidos y del sistema capitalista pasó a primer plano. Los altibajos de Estados Unidos expresan bien los rasgos de la nueva época y las dificultades del capitalismo para relanzar la acumulación capitalista.
d.- La crisis económica es de tal magnitud que la fuerza y los instrumentos de regulación económica no bastan en este momento para relanzar la acumulación capitalista, ya que la propia violencia junto a los instrumentos financieros y productivos del neoliberalismo pueden acelerar el colapso del sistema capitalista que globalmente se haya a la defensiva.
e.- A lo largo de la historia, el sistema capitalista no conoce una etapa de su vida sin la existencia de un centro dominante, primero fue Inglaterra y desde la última posguerra los Estados Unidos. Para el cambio de hegemonía de una potencia a otra, sucedieron dos guerras mundiales y varias crisis mundiales. El equivalente en las actuales condiciones para lograr un cambio de hegemonía a nivel mundial; por ejemplo, el traslado del centro imperial a China, se antoja sumamente problemático. Las vacilaciones para desplazar al dólar y las complicidades de la mayoría de los países capitalistas en las aventuras militares de Washington, a pesar de los choques y diferencias con China y Rusia, nos dicen que es muy difícil, sin grandes catástrofes de por medio, cambiar de centro hegemónico o pasar a un capitalismo donde las potencias respetan mutuamente, sin grandes enfrentamientos, sus circuitos imperiales.
f.- En medio de las disputas interimperialistas, de las ofensivas rusas, europeas, japonesas y chinas, todos son conscientes, aunque no asuman una racionalidad verdaderamente humana, de que el mundo no aguanta guerras de grandes dimensiones, ni mas burbujas financieras y productivas de tinte neoliberal. Los recursos son escasos: el agua no alcanza, los energéticos de origen fósil se agotan, el calentamiento global es irreversible, la deuda de Estados Unidos y de los principales centros de poder se está tornando inmanejable al igual que los esquemas productivos basados en la industria energética, la minería, la automotriz, la construcción, los agronegocios y el novísimo mundo de la comunicación. La recuperación económica no será tal, en el sentido de regenerar las condiciones globales para una nueva expansión general de los negocios que oxigene al vetusto capitalismo. De momento el capitalismo limpio, las nuevas energías sin efectos calóricos o contaminantes, además de las utopías neobienestaristas, no rebasan el nivel de las utopías, en este caso, de tintes reaccionarios.
g.- Ante la carencia de salidas de corto plazo, la Casa Blanca opera con un plan defensivo global, intenta contener el avance de las fuerzas nacionalistas y socialistas en Latinoamérica, presiona a Irán sin romper con él, intenta aflojar la tensión en el Líbano y Palestina. Maniobra con Rusia, “reconociendo” sus nuevas aéreas de influencia ofreciéndole un nuevo plan de reducción de armas, al tiempo que trata de inmiscuirla en la aplicación de sanciones a Corea del Norte y en su guerra contra el Talibán afgano y paquistaní, que es crucial para cercar energética y militarmente a China. Para lo cual pretende ocupar la provincia de Baloquistán alentando el movimiento separatista local. Dicha provincia donde habita el 5 por ciento de la población, abarca el 48 por ciento del territorio paquistaní y posee grandes yacimientos de gas y petróleo, además de ser el posible paso de combustible iraní hacia China.
A pesar de las condiciones impuestas a Irak, Washington ha sido derrotado. Ahora se concentra en Afganistán y Paquistán. En el primero duplica sus tropas, más de 60 mil efectivos y en el segundo lanza una ofensiva de aniquilación, evidenciando que no tiene condiciones para sostener dos frentes de guerra importantes por las dificultades económicas y políticas que vive y por el gran número de posiciones militares que debe defender a nivel mundial.
Las diferencias de enfoque y de intereses económicos entre el sector representado por Obama y el agrupado alrededor de los bushianos no implica, por parte del primero, la cancelación de las salidas fascistas o golpistas, ni mucho menos, el fin de de las invasiones militares. Lo que hoy acontece en Afganistán y Pakistán, es responsabilidad directa de Obama.
h.- No basta la fuerza para poner orden, la situación es tan grave desde el punto de vista económico y socio ambiental, que la guerra y el nuevo fascismo no alcanzan para mantener la supremacía de Estados Unidos, centro del sistema imperialista. Por su colindancia con el imperio y por sus recursos, la importancia geopolítica de América Latina y México es de primera importancia.
En América latina resulta evidente que los cuestionamientos a la hegemonía de los Estados Unidos y su acelerada decadencia, están conectados con las fracturas de la hegemonía y la dominación de las oligarquías criollas y con la crisis de los estados nación surgidos hace 200 años. Todo indica que las luchas por la democracia y la efectiva independencia y soberanía de los pueblos y naciones latinoamericanas y caribeñas abrieron la senda a la emancipación social, al cuestionamiento de raíz del capitalismo.
El neoliberalismo sin resistencias victoriosas lleva directamente al fascismo y a la destrucción de los viejos estados nacionales, los casos de Perú, México y Colombia son ilustrativos, al igual, que la nueva ola de golpes militares en el continente, Haití incluido. En Bolivia, Venezuela, Guatemala y aún en Ecuador, la estrategia imperial y de la burguesía entreguista de ocupación neocolonial del territorio nacional es la nueva condición para clausurar la revolución democrática nacional tendiente al socialismo o a la integración regional.
i.- Honduras como ensayo de la nueva diplomacia estadounidense es parte de una estrategia global de control y dominación. Iniciaron con los disturbios poselectorales contra el sandinismo en Nicaragua y perdieron (2008); intentaron triunfar en El Salvador con el despliegue de terror mediático y compra de conciencias y no les alcanzó (Mar. 2009); siguieron con el intento golpista en Guatemala y fracasaron (May. 2009); y, finalmente prueban con Honduras, la posición política más débil de la ALBA, donde no piensan retroceder (Jun. 28, 2009). La aparente premura e improvisación de quienes instrumentaron el Golpe de Estado, se explica por el peso estratégico negativo de la nueva configuración de fuerzas centroamericanas para los planes imperiales: Iniciativa Mérida, Plan Colombia, Tratados de Libre Comercio o equivalentes y control fronterizo y político de México sin faltar el Caribe. El horror de la oligarquía hondureña, el Pentágono y la Casa Blanca a la nueva tendencia integracionista y nacionalista que recorre a la región no se debe, únicamente, a diferencias entre el equipo de Obama y el ejército o a cálculos motivados por prejuicios ideológicos y raciales. La dominación de las elites estadounidenses y de las oligarquías criollas, por no hablar de la decrepita España, se ha mantenido sobre la fragmentación territorial, política y étnica de la región. Así todo proceso inverso socava el sistema de dominación vigente y amenaza la supervivencia de las elites burguesas, aún la yanqui, para quienes, en esta fase decadente, América latina y el Caribe son una reserva estratégica en el marco de sus disputas en Medio Oriente, Centro de Asia y con China y Rusia. Con diferencias y todo, el Pentágono y Obama actúan en función de un plan global.
En Honduras se está cerrando el ciclo histórico de la desunión de nuestros pueblos. El arribo al gobierno de nuevas coaliciones de tintes nacionalistas, socialistas y aún socialdemócratas en Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Honduras, en medio del auge neosocialista del cono sur y de una profunda crisis social, relanzaron el sueño de Francisco Morazán: la República Centroamericana. Esa es la fuente del horror y el pánico de las viejas elites criollas, el golpe a sus privilegios y un nuevo revés en el tablero internacional de las fuerzas estadounidenses.
j.- En México, la opción fascista se viene abriendo paso. Si bien la crisis aceleró su instrumentación, ésta obedece en realidad a una opción deliberadamente asumida y planificada por un sector de la clase política y de la oligarquía burguesa local y la ultraderecha bushiana, por llamarla de algún modo. En la conjura se entrecruzan los apellidos de Salinas, Servitje, Larrea, Fox, Bush, Calderón, Cheney, Aznar y otros. Por si fuera poco, la opción fascista coincide con una de las variables de posible aplicación por parte del Pentágono, que no descarta la invasión de tropas estadounidenses y la división del territorio nacional.
Una vez que el sistema de legitimidad en que descansa el régimen político mexicano se ha erosionado al máximo, que la legitimidad social operada por medio de los viejos derechos sociales se ha debilitado, a la vez que la legitimidad electoral no logra consolidarse y la capacidad de representación ética y nacional de la clase política y empresarial está en duda, el capitalismo neoliberal, no puede seguir adelante más que implantando un régimen de excepción abiertamente dictatorial. No exista otra manera de consumar la anexión o el proceso de ocupación integral de México a los Estados Unidos. Una forma de estado fascista es la opción más conveniente para quienes hoy usurpan el gobierno. La guerra entre los narcopolíticos y los narcoempresarios de la que Calderón es juez y parte, junto a la criminalización de la protesta social, aunado a los convenios político militares tipo ASPAN o Plan Mérida, han sido los principales vehículos para militarizar el país y convertir al ejército en una fuerza de ocupación que cotidianamente socava los derechos humanos y las libertades civiles de los mexicanos. Su participación en el fraude electoral (2006) y en la ruptura del orden constitucional en Michoacán (2009), son una gota en el mar de arbitrariedades cometidas en nombre del combate al narco. A confesión de parte relevo de pruebas: hoy, el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército, dependiente del Pentágono, planteó la necesidad de que el gobierno de Barack Obama modifique su estrategia contra el narcotráfico y la cambie a contrainsurgencia.
k.- El neoliberalismo catalizó la crisis del estado nación nacido hace 200 años, se convirtió en un fardo anacrónico que dificulta las estrategias de sobrevivencia y dominación de las oligarquías empresariales y los designios de Washington. Para los neoliberales la vieja nación ya no tiene cabida, se precisa de su destrucción más o menos completa: económica, política y cultural.
Acorde con los tiempos, en medio de una crisis de gobierno que sigue cuestionando su permanencia en la presidencia, Calderón y la fracción oligárquica, nacional e internacional que representa, se preparan a pasos agigantados para impedir cualquier posibilidad de derrota electoral o escándalo pos elecciones presidenciales en el 2012. Saben que el ejército se confronta internamente, entre los institucionales y los abiertamente golpistas y proyanquis. Entre los que cínicamente compiten por los millones de dólares, 889 de 2004 a 2009, de la asistencia militar estadounidense y los que prefieren dar la apariencia de relativa autonomía ante el vecino del norte. Viven en carne propia las peleas inter oligárquicas por redes de fibra óptica, recursos energéticos, presupuestos públicos, carreteras puertos, minas, y servicios financieros, turísticos y comerciales, sin faltar las disputas entre los partidarios de Obama y Bush que le restan margen de maniobra al gobierno de la usurpación. Conocen de los procesos insurreccionales que se abren paso en varias zonas del país y de posibles estallidos en 2010; del desgaste de Calderón por el fracaso generalizado de sus políticas de empleo, seguridad y combate a la pobreza; del deterioro y las contradicciones de sus partidos; del descredito y putrefacción del sistema de justicia.
l.- Entre barruntos de una posible crisis de gobierno y de la instalación de una dictadura cívico militar, a la colombiana; en medio de unas elecciones intermedias con niveles de abstención cercanos a los dos tercios y de un agravamiento de las consecuencias sociales de la crisis económica, están por desplegar un plan de contención y división de los núcleos articuladores de un probable movimiento antineoliberal o bloque opositor. De entrada preparan un nuevo paquete de reformas fiscales, IVA en medicinas y alimentos, además de nuevos recortes presupuestarios. Dentro de esa estrategia la reforma laboral, educativa y de seguridad social serán objetivos primordiales de los trabajos legislativos a pesar de la ilegitimidad generalizada de todos los órdenes de gobierno.
La fuerza, el miedo, los sobornos y la represión serán su apuesta principal para derrotar las resistencias. Además, han puesto en marcha una amplia gama de medidas a fin de neutralizar y dividir la lucha social de cualquier tipo. La división del PRD y la izquierda institucional se ha ido construyendo pacientemente aprovechando los errores y las traiciones internas. Mientras en el frente de los movimientos sociales han fomentado las divisiones internas en el sindicato minero, el SME, la CNTE o la APPO, además del patrocinio de todo tipo de vacilaciones en movimientos neo institucionales como la UNT, la CNC y otros. Los operativos contra el ERPI en Guerrero y el EZLN, por mencionar dos casos, son otras de las tantas iniciativas para abortar levantamientos armados, de limpiar el camino a sus candidatos y partidos a la hora del cambio presidencial.
m. Las pugnas entre los oligarcas no impedirán el cerrar filas en torno a su mejor opción de triunfo como ocurrió con Calderón. Las elecciones intermedias del 5 de julio se significaran por el triunfo del PRI que lo colocará momentáneamente al frente de la carrera presidencial, pero también por el inicio de una nueva etapa de riñas en todos los partidos y la agudización generalizada de la crisis económica y política.
El triunfo del PRI introduce algunos cambios en la coyuntura inmediata: reduce el margen de maniobra de Calderón y expone al Revolucionario Institucional al desgaste en la medida que aparecerá como el principal responsable de las iniciativas aprobadas por la Cámara de diputados y los gobiernos locales. La inercia de la guerra contra el narcotráfico que ya suma 13 mil muertos y cientos de quejas por violaciones a derechos humanos, arrastrara al PRI, en parte porque es una política de seguridad impuesta desde los Estados Unidos y porque son más evidentes sus ligas con el narcotráfico; por lo mismo tendrá que ser más radical que el mismo Calderón. Por otro lado, sus pretensiones de saber como enfrentar la crisis social agudizada por la crisis económica distan mucho de convertirse en realidad; en primer lugar, porque ningún gobierno ha enfrentado un problema como el planteado por el actual trastorno económico, no existen experiencias fiables al respecto; en segundo término, los márgenes de regulación estatal que fueron muy importantes en la administración de las crisis de los años 70 y 80 ya no existen; la única manera de recuperar capacidad de maniobra sería dando un vuelco a los procesos de privatización de la industria, el campo y los presupuestos públicos. Es decir, afectar fiscal y económicamente a las oligarquías locales y foráneas, nada muestra que el nuevo PRI esté en esa lógica. En tercer lugar, las dificultades presupuestarias son un escollo insalvable. Se rumora de un boquete de 500 mil millones en el presupuesto del año en curso, de un ajuste de más de 200 mil millones pasadas las elecciones; de los cuales, poco más de 100 mil serán reducidos a las partidas sociales, de ahí el recurso del IVA y otros impuestos a prestaciones y todo lo que sea gravable. Y por último, el PRI ha sido coautor y coejecutor de las decisiones políticas de los panistas con los que cogobierna desde los tiempos de Salinas, por lo mismo les será muy difícil mantener la apariencia de neutralidad.
Si bien, la nueva mayoría priísta a nivel nacional estrecha los márgenes del ejecutivo, no rompe con los procesos de militarización e implantación del estado policiaco, ni con los procesos de anexión al imperio. Ellos, al igual que casi toda la clase política, perdieron hace mucho su capacidad de representación nacional y ética, en ese sentido son tan derechistas como los panistas. El corte de sus gobernadores y políticos, gerencial burocrático, confesional o no, es el de los panistas y de muchos otros. Los hombres de estado, si los había, fueron reemplazados por comerciantes, leguleyos, especuladores y traficantes de cualquier género. Fueron sustituidos por delincuentes.
Es muy temprano para que la oligarquía, los priístas y los panistas echen las campanas al vuelo. Los resultados electorales no reflejan la complejidad y la profundidad de los problemas y menos los procesos de resolución de las situaciones de fuerza, que no corren exclusivamente por los senderos electorales. Ese proceso se definirá en la resistencia, según la capacidad de los actores populares de enfrentar las iniciativas y estrategias de la coalición derechista.

III. Hegemonía popular y nueva mayoría
a.- La constitución de un bloque popular con posibilidades de hacer historia depende de su capacidad para encarnar la representación política y ética de la nación. Es decir, de sus virtudes en la construcción de alianzas contra el o los enemigos principales en cada fase de la lucha. Ningún bloque popular se ha convertido en histórico sin ser mayoría. Podríamos decir, con cierta exageración, que fuera de eso, de tal proceso y lucha, todo es ilusión. Y pues bien, mucho de nuestro tiempo ha trascurrido en la ilusión, en vana ilusión.
b.- A estas alturas, ya pocos dudan de la existencia de un reflujo en las capacidades de articulación de las resistencias populares. Las derrotas de 2006 siguen pesando sobre nosotros. Por segunda ocasión en 20 años, un bloque nacional popular acaudillado por sectores de la clase política liberal derrotó a los partidos de la oligarquía y por segunda vez las direcciones fueron incapaces de dirigir al movimiento hacia la victoria. En otras circunstancias, en Oaxaca, un bloque popular regional que mantuvo en jaque al Gobernador local, no pudo levantarse con la victoria ni transformarse en un movimiento nacional. Por otra parte, la Otra Campaña se disolvió o se extravió en medio de posturas que poco o nada contribuían al encuentro de las fuerzas opositoras y anti neoliberales.
Las jornadas de los servidores públicos en contra de las reformas a su sistema de seguridad social y las desarrolladas por el movimiento encabezado por Andrés Manuel en defensa del petróleo y la economía popular, aunque memorables, no alcanzaron la densidad necesaria para revertir el reflujo. Aunque el número de conflictos aumentó en estos años, la tendencia a la acción particularizada fue la constante, sobretodo en los movimientos en defensa de los recursos naturales, los derechos humanos y las afectaciones ambientales. La capacidad de liderazgo, de representación ética y política se vio mermada. La confianza en la victoria disminuyó y los liderazgos se erosionaron y en más de una oportunidad han sido cuestionados. A tal grado que hoy es sumamente difícil encontrar puntos o espacios orgánicos con suficiente autoridad para convocar a proyectos que superen las dinámicas sectoriales o temáticas de corto alcance.
c.- El panorama inmediato se ve complicado por los resultados electorales y las pugnas y dificultades que atraviesan a todo el campo opositor y popular. El problema que tenemos a la vista estriba en cómo articular los bloques y campos antineoliberales en torno a un plan para la disputa y la toma del gobierno, que incluya como propias el conjunto de resistencias disímbolas en defensa de la economía popular, los derechos humanos, el género, las comunidades indígenas, las libertades civiles, los derechos laborales, las luchas en contra de las afectaciones ambientales y la defensa de los recursos naturales y bióticos, además de las querellas electorales.
c.- Aunque parezca ocioso, debemos definir con claridad los contornos del enemigo principal y la situación de más urgente resolución, en torno a los cuales se define el rumbo, la sobrevivencia y el crecimiento de las fuerzas opositoras y populares. El enemigo es el bloque oligárquico compuesto: por los oligarcas y sus empresas de base nacional y foránea; sus medios de comunicación y la jerarquía eclesiástica; por sus políticos: la fracción panista-priísta y sus cuerpos burocrático-militares respaldados por Washington. La situación extrema a resolver es el proceso de implantación del fascismo y las reformas neoliberales que cierran toda posibilidad de salidas populares a la crisis e imponen la anexión al imperio. Enfrentar al enemigo y resolver a nuestro favor la situación extrema, requiere de la suma de todas las fuerzas posibles para oponerse en distintos niveles y escenarios a los enemigos principales. De no lograrlo, en las actuales condiciones, la derrota es segura. La implantación o consolidación del fascismo en curso cerrará las posibilidades de un transito relativamente pacifico a un nuevo régimen no oligárquico, tendencialmente popular. Tránsito relativamente pacifico para el cual existen condiciones en la presente coyuntura histórica, como lo evidencian los procesos latinoamericanos.
d.- La primera condición radica en la emergencia de un sujeto que en los últimos 20 años ha puesto en la picota al viejo régimen. A pesar de su heterogeneidad, si logramos hacer frente común con todos o la mayoría de sus componentes, es factible crear la referencia ética y las fuerza organizativas para echarlos del gobierno. La segunda es la crisis del sistema de dominación oligárquico entendido como expresión de dominación económica, política y cultural y como proceso de crisis capitalista. Crisis de los de arriba y articulación de un bloque opositor posibilitan, más allá de la voluntad y decisiones de los oligarcas, fascistas o no, su derrota en el terreno electoral a pesar de sus fraudes e intenciones golpistas. También debemos repetir hasta el cansancio, la experiencia enseña, que esta salida es viable únicamente por la vía de la insurgencia cívica y popular, electoral y social, por lo que es indispensable en la lucha por la salida pacifica o política prepararse para lo peor.
e.- Una vez definido el enemigo y la situación de urgente resolución, debemos explicitar los componentes del Bloque Opositor. De nuevo, a muchos les suena ocioso pero en ese terreno no hemos actuado coherentemente. Por ejemplo, durante la campaña de Obrador, una vez que fracasamos en nuestro intento por desarrollar una candidatura alterna, a modo de referencia ética y política, para luego sumarnos al proceso de mayor respaldo popular, no hicimos lo propio y preferimos enredarnos en las veleidades de la Otra y actuar ambivalentemente con respecto a López Obrador. Y aunque coincidimos en que Obrador es el principal responsable de su derrota, por su soberbia y cortedad de miras, lo cierto es que no podemos disculpar nuestras vacilaciones, producto de las concesiones que acostumbramos hacer a todos los compañeros de la izquierda infantil. Por eso, es fundamental explicitar que asumimos marchar hacia la disputa por el gobierno, en contra del fascismo y las reformas neoliberales, con todos los opositores que en los años recientes desafiaron al régimen oligárquico. En ese bloque opositor, susceptible de articularse, encontramos militares, medianos y pequeños empresarios, políticos liberales y socialdemócratas de izquierda, movimientos obreros y populares, organizaciones civiles, comunidades y pueblos indígenas, iglesias de los pobres, intelectuales, artistas, grupos de mujeres, de jóvenes, movimiento por el respeto a sus derechos sexuales y contra todo tipo de discriminación, sin faltar los pueblos y comunidades afectados por los megaproyectos y la contaminación de la tierra, el agua y el aire y a expresiones de la izquierda revolucionaria.
f.- Es claro que no podemos agrupar al Bloque Opositor en torno al programa del Bloque Popular, que el programa y la plataforma de todos recoge los compromisos más generales y posibles en el marco de esta coyuntura histórica que se abre de aquí al 2012. El bloque o los bloques populares deben levantar sus programas, ampliar sus contingentes, preparándose para hacer cuerpo común con el resto del Bloque Opositor, sin descartar las posibles diferencias y disputas que se darán durante y después de ser derrotadas las fuerzas oligárquicas en el 2012, o antes o después. En el Bloque Popular estarán los que coinciden en primera instancia con un programa antiimperialista, antioligárquico, de revolución democrático nacional. Ese bloque estará abierto a los compañeros socialistas y comunistas, a los libertarios y muchos más, que coincidan con esas banderas.
g.- Otro punto sobre el que debemos definirnos explícitamente es sobre cómo visualizamos las posibilidades de éxito de una insurrección armada en el 2010. Sobre el particular, y a la luz de los elementos y posibilidades analíticas con que contamos, parece que la mayoría de la población enfrentada al neoliberalismo aún le apuesta a una especie de salida pacifica y volverá a manifestarlo por vías principalmente civiles, electorales y en movimientos sociales. Creemos que aún no existen condiciones que hagan viable una derrota por la vía armada de la fracción oligárquica. No obstante, los grupos armados y los ejércitos de orientación popular actuaran según sus propias valoraciones, apostándole quizá a la generalización de levantamientos, como los ocurridos en Nicaragua entre 1997 y 1979, o a una guerra prolongada. Independientemente de sus definiciones, estamos obligados a considerar sus eventuales acciones como parte de la coyuntura, no necesariamente contrarias a una salida política.
h.- Tal vez el principal problema más difícil de resolver en el proceso de amarre, respetando las autonomías de los muchos, de los diversos bloques o espacios, es el de la representación ética. Aunque presuponemos de forma rotunda, que marcharemos en torno a un bloque y al personaje necesario a la hora de disputar la presidencia, es saludable reconocer que hay un desgaste tremendo de las formas de liderazgo y participación tradicionales, no exclusivamente electorales sino incluso en ámbitos civiles y del movimiento social. Diseñar las acciones comunes de los opositores con un alto grado de credibilidad ética es el gran desafío.

IV. A disputar el gobierno para derrotar las reformas neoliberales y detener al fascismo

Plano 1. Del 2009 rumbo al 2010-2012.
Tenemos aprobada una primera gran acción el 4 de diciembre: iniciar la conmemoración popular de la Independencia y La Revolución Mexicana. Para ello pretendemos cercar la Ciudad de México y marchar al Zócalo, a manera de toma simbólica. De avanzar el proceso de intercambios con varios sectores de la intelectualidad y organizaciones civiles y populares, podremos en septiembre, 13, 15 o 16, abrir un espacio o encuentro para la Salida Política, Democrática y Patriótica a la Crisis Nacional con todos los opositores.
•Un primer compromiso sería la toma simbólica de la Ciudad de México el 4 de diciembre.
•Otra propuesta consistiría en la organización de una Consulta Nacional sobre la permanencia de Calderón en la presidencia y una propuesta de salida popular a la crisis. La consulta podría realizarse del 29 de noviembre al 2 de diciembre. En función de los resultados, estaríamos en posibilidad de llamar a la instrumentación de un proceso de desconocimiento de Calderón y de agitar en la dirección de elecciones anticipadas y Nueva Constituyente y de la puesta en marcha de un Programa popular frente a la crisis y de salvación nacional.
Todo esto habrá de evaluarse en concreto. La finalidad de estas propuestas es la discusión de las mejores maneras de articular las acciones a la ofensiva, colocando el tema del gobierno en el centro. Se trata de limitar el margen de maniobra de Calderón, de los diputados, senadores, magistrados y titulares del gobierno espurio.
El acuerdo con los opositores plantearía el tema electoral del 2012 y una plataforma o programa mínimo. Tal programa puede formularse alrededor de tres ejes: Democracia desde el pueblo o participativa; Soberanía Económica y Política y Seguridad y Justicia Social. En el primero se puede incluir la referencia a la disolución del régimen político oligárquico, la Asamblea Constituyente, los derechos de las comunidades y organizaciones civiles y sociales y la nueva ciudadanía, los medios de comunicación y los procedimientos de la democracia participativa. En el segundo eje, la reivindicación de la soberanía nacional sobre las fuerzas productivas y los recursos estratégicos y el desconocimiento de los tratados internacionales lesivos a la independencia y soberanía económica política y cultural del estado y la nación mexicana. Y en el último, los temas relacionados con los conceptos de los derechos de ciudadanía: el acceso a educación, salud y cultura, vivienda, trabajo, tierra, alimentación y seguridad a todos los mexicanos.

Plano 2. La lucha electoral
Sobre el particular, en el marco de la construcción de un Bloque Opositor, debemos impulsar una especie de pacto político que rompa o límite el monopolio de la política electoral ejercido por los partidos de izquierda con registro. Paralelamente debemos dar pasos serios para organizar nuestra participación al interior del PRD, a través de acuerdos y de ser posible por medio de una coalición nacional. En el plan político electoral, la lucha por romper con las inercias antipopulares del sistema electoral, podemos empujar a la formación de coaliciones populares, dentro y fuera de los partidos de izquierda registrados, para la disputa de los gobiernos estatales, especialmente en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Distrito Federal, Michoacán y tal vez Zacatecas. Allí podemos buscar movimientos y personas con reconocimiento ético y político que encabecen. Algunos obispos, intelectuales o dirigentes civiles en un contexto de movilización y compromisos populares pueden dar al traste con las inercias del régimen oligárquico a nivel estatal. Incluso, sin romper con los procesos de construcción de un Bloque Opositor, no está descartado que una persona con suficiente capacidad de representación ética y política pueda encabezar la opción opositora. El animo político de amplios sectores hoy puede estar más cercano a una opción no tradicional, Andrés Manuel, Ebrard o Cárdenas, además del PT, Convergencia y el PRD deberían examinar sin mezquindad esa posibilidad, por el bien de de los pobres y de México.

Plano 3.
Hace dos años propusimos un esbozo de plan hacia el 2012 que incluía cinco ejes, de ellos destacamos: primero, el llamado a luchar por todas las formas de representación y gobierno desde la base, como equipos de futbol, comisariados, agencias municipales, cooperativas, sociedades de padres de familia, representaciones municipales, sindicales y comunitarias; segundo, la lucha por democratizar los sindicatos y las organizaciones agrarias con la finalidad de crear un brazo obrero y campesino que le dé solidez a un Frente o Bloque Popular; tercero, la formación del Movimiento de Liberación Nacional y cuarto, la construcción del Frente Patriótico o el Comité de Salvación Nacional, con todos los antineoliberales u opositores. A esto debemos agregar la organización de una fuerza o partido socialista que agrupe a los militantes del movimiento social dispuestos a trascender las prácticas gremiales en la dirección de la lucha por el poder político de los trabajadores y la emancipación social del pueblo de México y los pueblos del mundo.